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Barrio viejo
Fecha: 03/01/2023, Categorías: Gays Autor: edulopez2732, Fuente: CuentoRelatos
... explotaba de semen, todo era placer, mi macho no podía más, necesitaba acabar, saca su enorme pene y me dice acá tenés leche reina, cuando quise mirar tenía todo en la boca, pene y semen saliendo hasta mi garganta, me había atragantado, era mucha cantidad, pero lo disfrute, estaba tomando lo más rico de alguien, su néctar, miel, leche y placer. Me besa fuerte y me dice sos lo mejor que me paso en este lugar, se va sin dejar su teléfono o dirección. Ya era hora de retirarme, voy al baño por la última ducha, necesitaba limpiarme, pasarme jabón y volver al hotel. Cuando me estaba bañando, aparece una mano por mi espalda, me besan el cuello y me empiezan a tocar la cola, alguien que no conocía me estaba tocando, me dicen al oído “te me escapaste al principio”, me doy vuelta y era el primero que había visto en el baño, me agacho y se la empiezo a chupar fuerte, sin dudarlo, quería tener su pene en mi boca desde que entre al lugar, me dice cosas al oído “sucia, chúpala, puta, puto, que rico estas, te quiero culear, veni acá” , me doy vuelta y me empieza a chupar la cola, me mete la lengua y un dedo, era todo fogoso y rápido, me abre las piernas, me dilata la cola que ya estaba cansada y me empieza a penetrar, al rito del agua que caía ...
... desde la flor de la ducha, todo era pasión desenfrenada. Mi cola quería mas pero ya estaba cansada, me agacho en cuatro para que se abriera mas y sentir su pene que era hermoso, sus palabras sucias se habían callado ahora solo estaba disfrutando de mi cuerpo, de mi actitud, me estaba cogiendo como a nadie. Acabo de manera colosal, sale leche en cantidad y cae todo al piso, me siguen cogiendo desde atrás, haciéndome sentir una puta, me siguen penetrando, hace dos horas que me están penetrando y haciéndome sentir una hembra. Su pene no podía más, estaba por explotar, me agacho y me pongo de rodillas, acábame toda la cara hermoso, me bañaron en semen de nuevo, mi cara llena de leche, llena de miel, su cara era de alegría, nunca había cogido a alguien así, en la ducha y sin amor, solo pasión. Lo miro con cara de mujer satisfecha y me trago todo lo que voy limpiando, me dice acá te dejo mi número, nos vemos. Me termine de bañar sentado, cansado por tanta penetración, mi cola no podía más, mi cuerpo quería más, mi boca solo deseaba más miel. Salí del lugar flotando, deseando volver pronto, había sido penetrado durante tres horas al ritmo más placentero que podía imaginar, todo estaba en orden. Mis vacaciones eran un éxito.