1. Ocurrió en Baracaldo


    Fecha: 06/01/2023, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos

    ... dulzura... ¡Sus labios eran tan dulces...! ¡Sus manos eran tan dulces...! ¡Su lengua era tan dulce...! ¡Sus palabras eran tan dulces cuando me dijo que me corriera en su boca...! Tu sobrina es tan dulce...
    
    -No me jodas, María, y te vienes para mi cama. ¿Tenías miedo a acabar diabética con tanto azúcar?
    
    Le extrañó mi actitud.
    
    -¡¿No te importaría que le comiera el coño yo a ella?!
    
    -¿Importarme? Lo que me gustaría era verlo.
    
    -Entonces te diré que se la comí, y que se meó en mi boca.
    
    -Sí, siempre echa un chorrito de meo antes de correrse.
    
    -¿Follaste con tu sobrina?
    
    -Varias veces.
    
    No le extrañó.
    
    -Cómeme el coño, Quique. Necesito correrme otra vez.
    
    -Sube, pónmelo en la boca y córrete las veces que quieras.
    
    Quité el calzoncillo y ella se quitó la combinación. Sin besos ni comida de tetas, me montó, me puso el coño en la boca, le metí la lengua dentro, movió su pelvis y en segundos, apretando el culo y moviéndolo hacia delante y hacia atrás, se corrió. Le saque la lengua. De su coño salieron jugos calientes, en diminitos riachuelos al principio, y en forma de gotas al final, que cayeron en mi boca y tragué con sumo agrado. Sus gemidos eran escandalosos. Al acabar de correrse, metió mi polla dentro del coño y comenzó a follarme. Vi entrar por la puerta a Beatriz, que sintiera sus gemidos. María lo que sintió fue la lengua de mi sobrina en el culo. Se echó sobre mí, y comenzó a besarme con ternura. Beatriz le folló el culo con lengua. Unos diez ...
    ... minutos después sentí cómo temblaba sobre mí y como empapaba mi polla de jugos. Sentí su coño abrirse y cerrase sobre mi polla. Beatriz debió sentir lo mismo con el ojete en su lengua.
    
    Si eso fue sorprendente, no te lo pierdas. Cuando se quitó de encima invitó a Beatriz a que me montara, y cuando lo hizo fue María la que le comió el culo a mi sobrina y la que sacaba mi polla, la chupaba y la volvía a meter en su coño. Me trataban cómo un objeto, y me gustaba.
    
    Después de correrse Beatriz, y de mear por mí, hicieron unas tijeras. Las besaba, se besaban, les comía las tetas, se las magreaba... Pero no me llegaba. Les dije:
    
    -¡¿Y yo qué?!
    
    Me respondió María.
    
    -Tienes cuatro tetas, dos bocas, dos coño y dos culos para jugar. ¿Qué más quieres?
    
    Beatriz, que era la que jugaba en casa, marcó el camino, le preguntó a María:
    
    -¿Seguimos con un 69?
    
    -Seguimos.
    
    Siguieron, pero una de ellas iba a acabar con mi polla dentro de su culo... Le tocó a Beatriz, que era la que estaba encima. La polla entró sin dificultad. La follé al ritmo de sus lamidas. María no aguantó mucho el ritmo de la lengua de mi sobrina. Vi cómo dejaba de comer coño, cómo me miraba, cómo se le cerraba los ojos y cómo, gimiendo, se corría otra vez y le daba de beber a Beatriz, que lamió los jugos cómo lamen las perras al beber. Al correrse María, le quité a Beatriz la polla del culo y se la metí en el coño. Se incorporó. María se sentó en la cama. Me eché de espaldas con ella encima, le cogí las tetas, ...