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Aventuras y desventuras húmedas: Segunda etapa (16)
Fecha: 07/01/2023, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos
El fin de semana discurrió de la misma forma que los días anteriores. Sergio pasaba enclaustrado en su habitación la mayor parte del tiempo con los libros delante de sus narices, pero valió la pena el esfuerzo. Según el lunes a la mañana salió del aula donde por fin terminaba con los exámenes, no podía estar más contento. Había solventado aquel mes de la mejor manera posible. Todos los exámenes del que tenía alguna nota estaban aprobados y solo le faltaba saber el que recién había hecho y el del viernes, los cuales seguro estaban aprobados. Con la mochila a cuestas y los apuntes dentro de ella, volvió al coche levitando sobre una nube. Esa mochila que tanto pesaba a principio del mes, ahora la sentía más que liviana, como si tuviera alas. Incluso tuvo la suerte de aparcar delante del portal, todo le salía a pedir de boca, las cosas no podían ir mejor. Subiendo a su casa recordó la conversación con Marta y un leve picor le asomó entre sus piernas, pero debía pasar página, aquel beso era el último. “No volveremos nunca…, pero un aquí te pillo, aquí te mato… no me importaría” pensó mientras salía del ascensor. Saludó con efusividad y arrojó la mochila a su cama al pasar por su habitación. Se dirigió directo a la ducha, queriendo limpiarse el olor a estudio que le envolvía como un perfume. El agua le caía caliente por todo el cuerpo, golpeando sus hombros cargados debido a la postura del estudiante y los relajaba sin parar. Necesitaba un descanso, vaya si lo ...
... necesitaba, se lo había trabajado mucho y el estrés de todo el mes debía desaparecer de un plumazo. Pensó en que podía hacer durante las dos semanas que le quedaban para descansar y todo un abanico de posibilidades se habría ante sus ojos. Podría ir con sus amigos de viaje o podría aprovechar para vaguear en casa lo que no estaba escrito. Una de las opciones que se le cruzó por la cabeza fue hacer algo con su hermana, todavía le debía una por la vez que la dejó ir sola a casa, aunque ella no lo supiera. Pero no sabía que podía hacer, bueno… tenía tiempo para pensarlo, por el momento, lo que decidió fue mirar a su amigo que tanto se activaba últimamente y… ¿Por qué no darse una alegría? La puerta abriéndose le sacó de su momento cercano al nirvana. Asomó la cabeza para ver de quien se trataba, quien osaba perturbar la paz que tanto se había labrado. La que había atravesado la puerta de madera con todo su descaro como siempre lo hacía, era quien se temía, su hermana. —Laura, ¿qué pasa no sabes llamar a la puerta? —Lo siento, Sergio. Es que quería limpiarme los dientes. —¿Eh? ¿Me has pedido perdón por entrar sin llamar? ¿Dónde está mi hermana? ¡¿Qué has hecho con ella?! Escuchó las risas de su hermanita y él sonrió a la par. Cuanto había cambiado su relación, había solucionado aquella distancia que tanto les separaba y todo mediante lo que podría denominarse un error. Haber tenido algo con una amiga suya le había llevado a pasar una noche con Laura y debido a aquello, ...