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Aventuras y desventuras húmedas: Segunda etapa (16)
Fecha: 07/01/2023, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos
... parte, aunque la verdad, tampoco mucho. —Soltó incluso que si tenías un micropene, fue entonces que me reí. —¿Cómo que te reíste? —a Sergio le interesó lo que venía a continuación. —Me reí y todas me miraron. Delante de las demás le dije que yo conocía al chico y que ella lo sabía. Alicia calló, pero no reculó, por lo que le dije que de micropene nada y que además es un partidazo. —¿Mi hermanita me sacó la cara? ¡Estoy flipando, Laura! —Bueno eres mi hermano ¿qué quieres que diga? Además que no me gusta que mienta. Hilando cabos, recordé que más o menos después de su cumple estaba realmente feliz, o sea que puede que fuera gracias a ti… no se lo pasaría tan mal. —Puede… Oye, de verdad, gracias. No era necesario, al final lo que opina Alicia de mí lo sé de sobra y lo que diga, me da un poco igual, pero que me hayas defendido me encanta. Te quiero. —No es para tanto. —quitó hierro al asunto— Dejémoslo en que no me gusta que mientan y menos de mi hermanito. Ambos rieron y Laura abrió el grifo del lavabo para dar un trago de agua y después lavarse el rostro. Sergio pensó una cosa que le estaba picando en el cerebro y decidió preguntársela a su hermana. —Laura, ¿cómo sabes tú, que no tengo un micropene? —Pues muy sencillo. Cuando vas a la ducha, sueles ir el trayecto desde tu habitación al cuarto de baño la gran mayoría de veces desnudo. Y no sé si te piensas que nadie te ve o que vives solo… pero, tato… que mi puerta está al lado, cada vez que ...
... pasas así te veo. —Vaya… —el tono de Sergio denotaba decepción— no sabía… que te va ese rollo… que tenía una hermana mirona. —Imbécil. —respondió Laura mientras no se aguantaba la carcajada— ¿Qué quieres que haga? Ya te tengo más que visto. Te conozco tanto como tú a mí, es como si alguno de tus amigos te dijera, pues Laura tiene unas tetas pequeñas no sé qué, ¿te lo creerías? —Pues hace mucho que no las veo, no sé yo… —Pues ahora mismo te las enseño. —la broma no se detenía y ambos sin verse sabían que el otro tenía una mueca de felicidad. —No, tata, gracias, rehúso tu proposición indecente. Seguro que son preciosas, pero no lo veo adecuado. —Tú te lo pierdes. —con un tono más que altivo para seguir jugando entre ambos. Los dos volvieron a reír y dentro de la ducha mientras el joven se aclaraba el gel que corría por su cuerpo, escuchó como la puerta se volvía a abrir. Su hermana estaba a punto de salir y recordó una cosa. —Oye, Laura, esto en serio. Es una tontería, lo sé, pero todavía me sabe mal cuando no volví contigo a casa. —Déjalo, es una chorrada, si estabas de fiesta, no ibas a volver por mí. —Laura no le daba muchas vueltas al asunto, de haberlo hecho podría haberse olido donde estaba su hermano. —Ya… puede ser, pero para mí no lo es. —el sentimiento de haber elegido a Alicia en vez de a su hermana aún le escocía— Tenemos que hacer algo. —¿Qué quieres hacer? —No sé, tenemos que pensarlo juntos, pero lo que quieras, eso está en tus ...