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Memorias inolvidables (Capítulo 13): Miguel y Sebastián
Fecha: 07/01/2023, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos
... —decían uno y otro. Entonces Sebastián comenzó a sudar y dijo: — Sí, os contaré. Los hermanos le vitorearon con «bravo», «cuenta» y otros vítores. — Bueno…, yo quería deciros algo que no es para que os riáis, sino para que lo sepáis. — Venga ya, Sebas, comienza de una puta vez, —dijo Rafa, que era el más malhablado de todos los hermanos. — Bueno, tampoco es tan fácil —decía Sebastián— pero os diré; yo, pues yo, es que yo soy…, yo gay, sí, gay, eso, yo soy gay… Silencio. Hasta las moscas se quedaron paradas sobre las paredes de la casa al escuchar tal afirmación. Esperó un rato y continuó: — Igual no os gusta lo que acabo de decir, pero lo repito, soy gay, lo tengo claro, sois mi familia y os lo tenía que decir. Hala, ¡ya está! Su padre había agachado la cabeza y la escondía entre sus manos, a su madre se le escaparon unas lágrimas, las chicas estaban muy sorprendidas, aunque no extrañadas, los chicos menores, aunque sabía de qué se trataba pensaban que eso no iba con ellos ni con su familia, que eso pasa en otras casas, pero en la suya era la primera vez que ocurría y ahí debía de haber un error. No se lo acababan de creer. Calixto, que siempre hablaba por peteneras, no tenía el juicio de la conversación y solía meter la pata con más frecuencia de lo que era de desear, dijo: — El mundo está loco, unos nacemos con una mujer sin desearlo ni pedirlo y otros, que tienen amigas y mujeres a su alrededor, no las quieren ni para metérselas en la ...
... cama. Su padre levantó la cara y les mostró su rostro lloroso, congestionado y desesperado y dijo muy severamente y levantando la voz: — ¡No digas tonterías, Cali, que lo que ocurre es una mayor desgracia para la familia! — ¿Qué pensarán nuestros vecinos cuando lo sepan, ¡ay, Dios mío!, ¿qué pecado ha cometido una para que la trates así? ¿Y los amigos? ¡Qué vergüenza, Señor, qué vergüenza!, —decía llorosa su madre. Sebastián callaba para no provocar más, pero ya sabía que eso no iba a quedar ahí. Su hermana Nuria dijo: — Mamá, yo no creo que sea una vergüenza para nadie, cada uno es como es, y si Sebas ha descubierto que es homosexual, yo lo tengo por hermano sea como sea. Si los demás sienten vergüenza de nosotros porque nuestro hermano es homosexual, tenemos que arroparlo porque es hermano nuestro e hijo vuestro y los demás no son más que vecinos y conocidos, nuestra sangre corre por las venas de Sebas. — Ah, a ver si resulta que tú eres lesbiana, ¿será por eso que no tienes novio?, —dijo Rafa. — Eres un idiota, eso sí que es una vergüenza, no sabes decir otras cosas y te crees muy hombre y siempre persiguiendo a las chicas del Colegio y ahora de la Universidad y todas te dan calabaza porque no eres suficientemente hombre, sino un presumido, —replicó Nuria. — Sí; en eso tiene razón, Nuria; ¿sabes, Rafa?, tú las persigues y no te hacen caso, por el contrario a Sebas lo persiguen y él solo conversa con ellas, pero no las busca, —dijo Julio. — Cállate, ...