1. La historia de Ángel, solo era un muchacho (49/59)


    Fecha: 09/01/2023, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos

    ... efectivamente dos muchacho de nuestra edad, más o menos, llegaban en ese momento, aunque uno era ligeramente más bajo que el otro parecían de la misma edad. Tenían unos cuerpos trabajados, sin músculos llamativos pero se les notaba que hacían bastante ejercicio.
    
    Se acercaron y discutían, el más alto empujó del hombro al otro y éste me pisó la mano con la que me soportaba.
    
    -¡Oh! Perdona. -arrodilló una pierna y me puso la mano en el hombro.
    
    -No ha sido nada. -me había dolido pero no me iba a poner a llorar ni a quejarme.
    
    -Ha sido tu culpa Jeroni, al menos podías pedir disculpas. -el llamado Jeroni me tendió la mano, para dársela tenía que volver a posar la mano que me había pisado y preferí ponerme de pie.
    
    -Ya te he dicho que no ha sido nada. -pero le tendí la mano izquierda, Oriol también se levantó, los chicos eran más altos y fuertes que nosotros.
    
    -Os hemos visto en el comedor. -comentó mi amigo.
    
    -Nosotros también nos hemos fijado en vosotros. -el más alto miró al cielo moviendo la media melena de pelo castaño oscuro, igual a la del otro chico.
    
    -No hay muchos chicos de nuestra edad, mi nombre es Jeroni, él mi hermano Sabi, nos saludamos todos y les dije mi nombre y el de Oriol. Al escucharlo Sabi se dirigió a mi amigo.
    
    -¿Eres catalán?
    
    -¡Oh, no! ¿Lo dices por el nombre? Fue un capricho de mi madre.
    
    Comenzamos a hablar, allí de pie en el borde de la piscina, no había demasiado publico y algunas mesas colocadas a lo largo del perímetro de ...
    ... la piscina estaban desocupadas.
    
    -Vamos a sentarnos si no tenéis prisa y hablamos. -Jeroni se dirigió a una mesa sin esperar la respuesta y le seguimos. No llegamos a utilizar la piscina ese día, hablamos y hablamos como si tuviéramos necesidad de cambiar de interlocutor y que alguien desconocido nos escuchara.
    
    Pudimos enterarnos de que ya llevaban quince días en el hotel, de que eran catalanes, de Tarragona, y el viaje lo habían hecho en barco, un pequeño yate que tenían y que no era suficiente para pasar las noches en él.
    
    Eran dos chicos agradables y alegres, lo que necesitábamos para aumentar nuestras inexistentes amistades vacacionales, y ellos enseguida se brindaron a que participáramos de sus salidas para visitar los lugares cercanos viéndolos desde el mar.
    
    -Por favor decir que si, a mi madre no le agrada demasiado estar en el barco y no puedo aguantar a mi padre y a este yo solo lo tengo que soportar. -Sabi lo pedía de tal forma, imitando en ridículo la voz de un niño, que Oriol estalló en risas.
    
    -¿Tú que dices Ángel?
    
    -Ya lo has decidido tu pero tendremos que pedir permiso.
    
    Con suma facilidad conseguimos la autorización de Ana y Eduardo, y de los padres de David, los muchachos les cayeron bien desde un principio y además se acercaron a nuestra mesa una vez que habíamos cenado, con sus padres que resultaron ser tan agradables como los hijos.
    
    Habíamos hecho amigos y a los mayores les habíamos conseguido compañía, la madre de los chicos era la que ...
«12...456...»