-
La historia de Ángel, solo era un muchacho (49/59)
Fecha: 09/01/2023, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos
... demostraba estar más contenta, ahora tenía a otras personas para hablar cuando sus hijos y marido se fueran a navegar. Desde ese momento nos volvimos inseparable los cuatro, y durante el tiempo de estar en el mar también del padre que no aparentaba los cincuenta años que tenía, era fuerte como ellos y con un cuerpo marcado, la piel muy tostada por el efecto del sol y el mar. Salíamos después de cenar a las salas de fiesta o a los bares con baile, a las terrazas y demás lugares de esparcimiento, lo que peor llevaba era que a los muchachos les gustaba beber, no para emborracharse pero si bastante. Hacían comentarios sobre alguna chica que veíamos, que estaban muy buenas, sobre sus tetas y culos, se les podía suponer que eran heteros, por su parte Oriol no se contenía si en algunos momentos quería sujetarme la mano, era algo evidente para cualquiera y a ellos no parecía importarles. A pesar de que las chicas les gustaban, o eso era lo que aparentaban, preferían nuestra compañía, resultaba muy chocante y extraño. Alguna noche, después de nuestra excursión en la vida nocturna de la ciudad, terminábamos la fiesta tomando un trago en sus habitación o en la nuestra. Unos días después la llamada de Alberto no resultó tan agradable como las demás, fue al final de la charla cuando le pidió a Oriol que deseaba seguir hablándome, desde el primer día se estableció un acuerdo sin palabras: Alberto no me llamaba a mi, su interés era por los dos, y después de hablar conmigo ...
... era Oriol quien le despedía. Ese día no fue así, y presentí que algo inusual sucedía. -Qué es lo que pasa Alberto? -No te alarmes, no es para asustarse. -solamente con su tono precavido ya me asustaba un poco. -Ian ha tenido un accidente con la moto, pero esta bien, muy aparatoso nada más. -el corazón me dio un vuelco, en estos meses de trato con él y ante su cambio le había llegado a coger cariño y apreciarle como un verdadero amigo. -¡Dios!. Ian, ¿has ido a verle? -Pienso ir el sábado, otros le han visto ya, y me han asegurado que no es grave lo que tiene. -sus palabras intentaban tranquilizarme, pero su voz nerviosa no decía lo mismo. -¿Y qué es lo que tiene? No te andes con rodeos. -Oriol a estas alturas me miraba consternado, sin poder calibrar lo que pasaba aunque él conocía muy poco a Ian. -Se ha roto un brazo, tiene heridas en las piernas, y como se le escapó el casco con el golpe se ha raspado toda la cara con el asfalto, me dicen que impresiona verle y que él se lo toma a chirigota, ya ves que no esta para ir al cementerio. Si Ian era capaz de tomarse el accidente a broma, era la muestra de que no se había roto algo vital, y eso solo comentario me dejó más tranquilo. Tuve que explicarle todo el detalle a Oriol, además de la relación que tenía con Ian de la Escuela de baile, sin comentarle como me había forzado y lo del secuestro, esto solo lo recordaba cuando algo malo surgía, era la disculpa lógica para que mi mente me lo trajera al ...