1. A la próxima ¡me la metes! (1)


    Fecha: 11/01/2023, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos

    ... falta y no estoy seguro de hacerlo, igual que la cara que me aconsejan los del equipo de depilación.
    
    Me empecé a secar con la toalla y me sentí el cuerpo, la verdad es que sin querer ser narcisista ni pretencioso, soy un chico bastante buen mozo, tenía éxito con las chicas y en las fiestas no era extraño que alguna se acercara con abiertas intenciones sexuales.
    
    Pero, ¡ay!…, algo no andaba bien en mí, es decir, las chicas me encantaban, sí, la lista no era muy larga pero satisfactoria, Alba, Estela, Diana, Leyre, Celia, Mireya, Sabrina…, a cada una las había tocado por todos lados, jugábamos a tener sexo, me habían tocado, incluso me lo habían chupado y yo había lamido coñitos suaves, casi sin pelos, otros algo más peludos, tetitas, etc. Cada pasada de toalla por mi cuerpo con estos personajes danzando en mi delirante imaginación hacía que mi respiración se hiciera más agitada. De entre todo, surgió Francisco Javier, lo llamo Javi, como le gusta a él. Javi es un nombre para ir por casa—, ¡él es precioso!, de dieciocho años como yo, borrachín y drogado en cualquier momento.
    
    ***** ***** *****
    
    Estuve en su casa anoche, es mi amigo —lo son nuestras familias aunque no para todo—. Hablando y jugando, Javi me tocó el culo en su casa, la electrizante sensación me sobrecogió y sin ser muy capaz de reaccionar debido al alcohol y la marihuana, lo dejé, primero con reticencia, y luego con un creciente y expectante placer. Me tomó entre sus brazos y, sin decir «agua va», me ...
    ... plantó su boca en la mía. Sus labios me resultaron muy sensuales y me impactaron, este beso fue a boca cerrada primero y luego abrió la suya, su lengua serpenteó entre mis labios para llegar a tocar la mía, yo tenía mis ojos muy abiertos, pero no hubo caso, le respondí positivamente y nos dimos un beso larguísimo, nos quedamos sin aliento, no me resistí y le retribuí su abrazo, estrechándolo contra mí. Mi erección se unió a la suya y empezamos a frotarnos.
    
    — Eres un maricón, Javi, —le dije entre reproches e impulsos a que siguiera con lo que hacía.
    
    — Es que tienes un culo tan rico, ¡joder!, —a lo justo nos manteníamos aún en pie.
    
    — Mmm...!— fue mi respuesta.
    
    De pronto, nos vimos en el suelo de la cocina de su casa e hicimos bastante ruido empujando unas sillas. Sus manos acariciaban por entero mi espalda y mi cintura por debajo de mi ropa para encontrarse con mi bóxer, quedando aprisionadas por mi cinturón. La aventura terminó de manera rápida y alarmante debido a que su padre tronó por las partes altas de la casa.
    
    — ¡Javier, ¿qué haces?, que ya son las tres de la mañana…¡joder!, —lo oímos bajar y nos arreglamos rápidamente, yo me acomodé mis pantalones y mi pene que estaba duro como un palo y baboseando ya su punta, y lo mismo el bueno de mi amigo Javi que de acalorado por su pasión pasó en segundos a un lívido rostro de transparente palidez.
    
    — ¡Vamos, coño!,— ¡que ya es tarde, además noto que ya estáis colocados los dos…!, —dijo su padre.
    
    — ¡Buenas noches, ...