1. Qué cabrona era la tía abuela y qué cerda la tía


    Fecha: 13/01/2023, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos

    Señor Agustín después de hacerse esperar llegó al monte abierto donde yo ya lleva tres horas apastando el caballo. Estaba sentado en una pelada, se sentó a mi lado, y me preguntó:
    
    -¿Dónde lo dejamos ayer?
    
    -Me iba a contar lo de su tía abuela.
    
    Sacó un cigarrillo Celtas sin filtro de la cajetilla, y antes de encenderlo con su mechero contra viento y marea, comenzó a contar la historia.
    
    -Mi prima, mi tía y mi tío se habían ido a las seis de la mañana con el carro y un caballo al monte a coger carquesas, tojos, acículas..., a coger todo lo que valía para hacer estiércol en las cuadras. Mi tía abuela quedara de hacerme el desayuno. Llamé a la puerta de su casa y me respondió desde el establo, que estaba al lado de la casa. Entré en el establo y la vi sentada en una banqueta ordeñando a su vaca. Me preguntó: "¿Quieres aprender a ordeñar?" Cogí otra banqueta y me senté a su lado. Tirando de un pezón y sacando leche, me dijo: "Haz así." Hice cómo ella y le saqué leche de la ubre de la vaca. El olor a leche fresca y templada saliendo del pezón hicieron que me empalmara. Mi tía abuela, sin saber que me había empalmado, me echó la mano a la polla, la encontró dura, y me dijo: "Esto en mi coño haría maravillas". Le pregunté: "¿Aún se corre?" "Tengo sesenta y cuatro años, estoy en lo mejor de la vida".
    
    Lo mejor de su vida en terreno sexual ya había pasado, pero no quise herirla, y menos con su mano acariciando mi polla, así que le dije: "A mí de mañana no me va." Cómo veía ...
    ... que le estaba dando largas, fue al ataque. "¿Ordeñaste bien a mi nieta?" Le respondí: "Su nieta no es una vaca para ordeñarla." "Yo tengo complejo de vaca, y me vas a ordeñar si no quieres que le cuente a quien tu sabes que follaste a su novia." Estaba visto que allí era un juguete con el que todo dios quería jugar, le dije: "Si hay que follar se folla." Se levantó, me levanté, me tiró encima de la paja, me bajó la cremallera, sacó mi polla y la metió en la boca. Se veía que le encantaba mamar pollas, ya que chupaba y gemía como si le estuviera comiendo yo el coño a ella. Mamaba de maravilla. Su lengua envolvía la polla antes de cada mamada...
    
    Le duré lo que dura una vela encendida al llegar el viento, nada, no le duré nada. ¡Cómo gemía saboreando y tragando mi leche! Era como si estuviera saboreando un manjar. Después de tragar sacó el vestido y quedó en pelotas. Vi sus tetas grandes y decaídas, sus lorzas y su coño peludo... A ver, imponía un poco, pero más imponía el novio de mi prima, además yo estaba empalmado y ella tenía dos agujeros, ¿o no? Se echó sobre la paja y estirando los brazos, me dijo: "¡Fóllame!" Me eché sobre ella. Sus tetas iban a su bola, una caía para un lado y la otra para el otro, las junté y le mamé sus enormes areolas marrones y sus gordos pezones, ella con los ojos cerrados me acariciaba el cabello. Aunque te parezca raro me gustó comer aquellas tetas blandas, luego bajé a su coño. Ya sabía cómo comerlo. La iba a volver loca, o eso creía, ya que ...
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