-
Balseros (VII): El Mustang amarillo o un balsero con suerte
Fecha: 16/01/2023, Categorías: Gays Autor: ThWarlock, Fuente: CuentoRelatos
... defensiva; ¿Yo? Le dije, creo que tú me echaste brujería porque desde que llegué a este país no se me pega ni un catarro. Tú sigues siendo el único hombre… Bueno y el loco, y tamal, por cierto ¿ellos se cuidan? Ellos me confirmaron que todo andaba bien antes de hacernos la visita. O sea que tú como siempre estabas detrás de la patraña de encontrarnos y beber y todo lo que pasó. ¡Nooo!, no, de veras fueron ellos los que querían yo si les dije desde el principio que tú me gustas, el resto lo planearon ellos, Vicente te descubrió ¿te acuerdas? Todavía no confío en ti después de todo lo que hiciste para llevarme a la cama, pero bueno… ¿Entonces, quieres saber con quién estuve o qué? Si, ya vomita le dije yo. Estuve con Diego. ¿El nica? pregunté asombrado. Si, ese con un 6 de cerveza y una película porno se fue, me dijo victorioso. ¿Y el otro? pregunte intrigado. Ah el otro fue Philips el muchacho del camioncito de los sándwiches. ¿El rubio que ya no viene? pregunté. Sí, es una lástima porque le encantaba que yo le cogiera el culo, y para tu sorpresa, Eduardo nuestro jefe, que tiene un tema totalmente aparte, el último es el que no se si deba decirte quien es, porque ese es tan reservado como tú, y le prometí que no le iba a contar a nadie, ni siquiera a ti; ¿Le contaste de mí? pregunte intrigado. Solo que compartes la renta conmigo y que vinimos juntos en la lancha. En realidad, no hemos hecho nada, solo besarnos y masturbarnos, él está más confundido que tú, ...
... otro día te cuento. Mi asombro era espantoso. No quise indagar más en el tema, ni reclamarle nada. Era demasiado embarazoso para mí, luego de todo lo que me había ocurrido en una semana. Por lo menos ahora entendía por qué gozábamos de tantos beneficios en la compañía. Bueno, si estás viendo a una muchacha, yo entonces tengo derecho también a ver a quien quiera, le comenté. Está bien, me dijo; Con eso no hay problema, pero vamos a protegernos, ¿está bien? y me besó ligeramente en los labios. ¿Café? pregunto él y yo asentí con la cabeza. Mientras mi amigo se dirigía a la cocina prendí el TV y no me había concentrado aun en ningún canal todavía cuando sonó el teléfono. Me quedé sin habla al sentir nuevamente esa voz sensual y masculina que esta vez me pedía casualmente que me llegara por su casa, para celebrar por el recién hecho negocio y enseñarme algunas otras cosillas en venta debido al divorcio. Era obviamente Rogelio. Aquello me agarró tan de sorpresa que no dudé en decirle que sí. Después de colgar el teléfono, me di cuenta de que, aunque era solo para hablar de negocios y celebrar, la invitación era aparentemente para mí solo, me resultó extraño y mis pensamientos corrieron a la velocidad de la luz. ¿Era Rogelio verdad? dijo Yovany mientras me extendía una humeante taza de café. ¿Cómo lo sabes? pregunté. Mis ojos no se equivocan, ese tipo está en algo, cuando un hombre habla contigo, sin mirarte a los ojos, esconde algo. Yo vi cómo te miraba cuando fuiste a ...