-
La casada mal follada y el enmascarado
Fecha: 21/01/2023, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos
... de ojos marrones, vestía el mismo pantalón vaquero, calzaba unas zapatillas de deporte blancas, y lo que le pareciera un pequeño logotipo en la camiseta blanca era el escudo del Real Madrid. Supo al momento quien era. El antifaz que llevaba no le valía de nada, cómo no le valdría a Antonio Banderas en el Zorro con la Z Jones si no fuera una película. Se quedaron mirando sin decir nada. El enmascarado se quitó la camiseta. Gracia vio su tableta. Contó las piezas que tenía debajo de sus impresionantes pectorales, y luego vio saliendo de debajo del cinto y tapando su ombligo el glande de una polla gorda. El enmascarado, que olía a varón dandy, se acercó a ella y quitándole el sujetador negro le dio un pico. Ya con el sujetador sobre el piso, le pasó la lengua entre los labios de un lado al otro, Gracia, sin pintura, sin carmín en los labios y oliendo a jabón de baño, sacó la punta de su lengua y esta se rozó con la del enmascarado. Echó sus brazos alrededor de su cuello y comenzó un juego de besos con lengua que acabó con la polla del enmascarado echando aguadilla por el meato y con su coño mojado. Después de los besos, Gracia, se agachó, le abrió el cinto, le bajo la cremallera, los pantalones y los boxers y vio la polla completa, la polla y los cojones, unos cojones acorde con el tamaño de la polla. Aquella cosa llenaba el coño de la mujer más exigente. La vio tan apetitosa que la chupó cómo un caramelo y la lamió cómo si fuese un helado, luego lamió y chupó los ...
... cojones y lo masturbó cómo solo ella sabía hacer, sin prisa, sin pausa y cada cosa a su debido tiempo... Lo masturbaba y lamía sus cojones cuando el enmascarado se comenzó a correr... Al correrse su leche espesa y caliente bajó por la polla abajo, al llegar a sus cojones Gracia la lamió y la tragó. Al acabar de correrse, Gracia se incorporó. El enmascarado volvió a besarla con lengua. La echó sobre la cama, se quitó las zapatillas de deporte, los pantalones, los boxers y los calcetines y se quedó en pelota picada. Gracia vio su polla, ahora colgaba, morcillona. El enmascarado le quitó las bragas negras. No había por dónde cogerlas, estaban mojadas por todas las partes, y no era de extrañar, ya que los jugos del coño de Gracia mojaran hasta su ojete y su periné. Gracia era una mujer completa, un mujerón. Sus ojos eran oscuros y grandes, su boca tenía unos labios gruesos y sensuales, su nariz era pequeña, sus tetas eran grandes, sus areolas y sus pezones eran marrones grandes y gordos, sus caderas anchas, su cintura poco marcada, su culo redondo y sus piernas fuertes y bien torneadas. El enmascarado se dijo a si mismo que la mejor cosa que hiciera en su vida fuera entrar por una ventana de aquella casa. Se echó a su lado sobré una sábana azul, que era lo único que cubría la cama. Le acarició el cabello cómo si fuese su enamorado, la besó en la frente en la nariz, le dio un pico en los labios, besó su mentón, y sin tocar sus tetas con las manos, las besó, las lamió y las ...