-
Cogiendo con el vecino para darle una lección a su mujer
Fecha: 22/01/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: subtitulados, Fuente: CuentoRelatos
... ocasiones succionaba su dura verga! J: ¡Ah, Cindy, uhm!! C: ¡Que grande!! J: ¡Ah, mi amor, que rico, sigue!! El 69 que hacíamos me tenía toda húmeda, Johan saco a relucir sus mejores movimientos orales, se ayudaba con sus dedos para estimularme mi clítoris, el cual se inflaba al sentir el trabajo del viejo. Luego de darnos un buen sexo oral, me acomodé para recibirlo dentro, me abrí de piernas y el lentamente me introdujo a su amigo, mi vagina lo devoraba con ansia, el comenzó a moverse muy bien, me besaba y me lamia los pechos, me encantaba y excitaba sentir su respiración en mi oreja, ¡mi cuerpo también reacciono moviéndose a ritmo de sus embestidas! La cara de satisfacción de Johan lo decía todo, el viejo estaba gozando como nuca, me arañaba las nalgas y me empujaba más duro su verga. C: ¡Ah, si, que duro! J: ¡Mi amor, uhm, hace tiempo no se me ponía tan duro! C: ¡Te hacía falta mujer!! J: ¡Tú eres un forrazo!!! Mis diálogos eran un claro ataque a Raquel, la verdad estaba disfrutando coger con su marido, ¡y de venganza paso a placer! Lo acosté y subí a cabalgarlo, me movía suave, me tomaba de la cintura y me levantaba un poco para dejarme caer en él, ese movimiento lo repetimos bastante, sus gemidos ya se oían más fuerte, ¡me contagio su ánimo y más rápido y suculento cabalgaba al viejo vecino! La tenía toda adentro, sus manos apretaban fuerte mis tetas, me movía salvaje, ¡nunca imagine que un viejo me diera tanto placer! Me puso ...
... en cuatro, ¡tomándome de la cintura me introdujo despacio su miembro y comenzó a mover suave y rico! J: ¡Ah, mi amor que rico!! C: ¡Ah, si, uhm!!! Me acariciaba las nalgas y poco a poco subió su velocidad, el viejo saco a relucir sus mejores movimientos, yo también me movía para completar un acto de sexo glorioso, el babeaba y gritaba yo también gemía, ¡ambos estábamos por terminar! C: ¡Ah, si!!!! ¡Uhm!!! J: ¡Ah, nena, uhm!!! C. Sácala, ya, vamos!!! J: ¡Agh, si, toma! Su rica venida me lleno toda e incluso batimos la sabana, ¡el gozaba su orgasmo y yo disfrutaba con lo que logro hacerme gozar! Después de ese rico momento me limpié y me vestí, dejando mi tanga tirada debajo de su cama, todo para hacerle pasar un mal rato a Raquel. Volvimos a la mesa, él sirvió un té para refrescarnos un poco, justo en ese momento llego Raquel quien furiosa me miro con odio y volvió a insultarme, yo esta vez más seria le advertí que me dejara en paz, que no se metiera conmigo y que mejor se ocupara de atender a su marido. Johan calmo las aguas inventando que quiso limar asperezas, Raquel subió toda loca a su habitación y escuchamos un enorme grito, ella bajo con mi tanga en su mano directo a reclamar, la miré con una sonrisa y le dije! C: ¡Para la próxima, no encontraras solo la tanga! Y como una puta, me di la vuelta y los deje discutir, a partir de ese día esa mujer nunca más se ha metido conmigo, claro, hizo chismes en el vecindario, pero gracias a mi ...