1. Mi hija y yo somos yo y mi hija (3)


    Fecha: 27/01/2023, Categorías: Incesto Autor: Gabriel Vera, Fuente: CuentoRelatos

    Esa mañana no pasó nada más, excepto que practicamos la felación, que me explicó con detalle, ya que se ve que conocía la técnica y los puntos que había que tocar, otra vez la penetración, lo que papá llamaba el perrito, que era ponerse a cuatro patas, en fin, que dimos otro repaso que nos dejó cansados.
    
    Disimulamos, saliendo y volviendo a llegar a casa a la tarde, y después de cenar papá se fue a bañar con mamá, como de costumbre, pero de la de antes, es decir, mamá pensaba que se estaba bañando conmigo, y no con papá. Yo me fui a descansar algo, que estaba agotada de tanto jaleo. La verdad es que seguíamos sin haber llegado a una solución o un comienzo de algún atisbo de principio de idea. El caso no aparecía en Internet más que en películas, o en webs, pero no eran nada serias.
    
    Me quedé dormida nada más poner la cabeza en la almohada.
    
    ***
    
    Fui al baño con mi querida esposa, que pensaba que yo era su hija. Bueno, nada parecía reseñable. Yo me quedaba pensando en la manera de solventar aquello, pero nada se me ocurría. Al ir echándome el jabón Yuko me quedé pensando en lo bien que estaba, lo guapa que me resultaba siempre, y que ahora no podía usar este cuerpo. Cuando me tocó el turno de echarle el jabón y la estaba frotando, con la excusa de quejarme de que yo no tenía pechos tan grandes como los suyos, empecé a tocarle los pezones, extendiendo el jabón, tan espumoso y resbaladizo, por sus tetas, y dejaba los dedos más tiempo del necesario para aclarar el agua. ...
    ... Así, un par de veces.
    
    Noté que me miraba rara, y luego se distendía, porque le agradaba. Volví a la carga, sujetando sus pechos desde abajo, y no se te bajan, mamá, qué bien, y qué pezones más grandes, y así. Luego bajé a la entrepierna, y me dediqué a limpiarle bien sus partes, como ella decía púdicamente, metiendo también los dedos, que sabía que le gustaba. Ella respiraba más enérgicamente con mis toques, mientras yo la exploraba. Disimulaba diciendo que la limpieza estaba muy bien y que después del día de trabajo necesitaba el relax del baño. Acabamos el baño en la bañera con el agua calentita, satisfecha ella y excitado yo por lo que suponía esperaba más tarde en el dormitorio.
    
    ***
    
    Suponía que mamá vendría relajada del baño, y que me dejaría dormir tranquilamente, pero no podía estar más equivocada. No sé qué había pasado en el baño, pero el jabón algo debía tener, ya que nada más llegar a la cama, fresquera, mamá me empezó a hacer arrumacos, se metió debajo de las sábanas, me hizo dar un respingo cuando me agarró el pene y empezó a chupar. Qué bien lo hacía, papá sabía dónde ir, y se esforzaba, pero mamá disfrutaba a la vez que me hacía gozar a mi. Empezó suavemente, sujetando el glande, y lamiendo y ensalivando todo, para luego irme chupando los testículos, que se metió en la boca (de uno en uno) y después meterse todo el pene en la boca, y chupar, acariciar, lamer…
    
    A pesar de mis esfuerzos, nada pude hacer, y estaba agradecida de aquella experiencia tan ...
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