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El primo disfruta ser cornudo, la prima goza
Fecha: 01/02/2023, Categorías: Incesto Autor: Lobo Feroz, Fuente: CuentoRelatos
... trabajo? - La estamos pasando bien, el trabajo puede esperar. Hizo como que lo estaba pensando para aceptarlo. Esa condición le hizo pensar que ella no le había contado todo lo que pasó la noche anterior, vuelta a preguntarle dijo que le contó que sí había pasado y que no me lo confesó porque a pesar de que le había dado permiso sentía vergüenza y temor de yo realmente fuera a molestarme, volví a reiterarle que no me enfadaría, por el contrario era quien la incentivé, que había sido bien claro y preciso, que tenía vía libre para hacer y dejarse hacer, que todo era parte de nuestra fantasía, siempre con la obligación de contarme todos los detalles, la confirmación del compromiso adquirido le dio mayor confianza para explayarse para referirme con prolijidad todos los pormenores sucedidos. “Tan pronto se cerró la puerta de la habitación, fue como recuperar el tiempo perdido, borrar el espacio de ausencia con la fusión de nuestras bocas en un apasionado beso, él me estaba comiendo la boca sin dejarme respirar, solo podía hacerlo dentro de la suya, reconocía el sabor de su saliva, podía acariciar la fantasía de su cuerpo hecho carne palpitando en mis manos, sentir el aroma de la ausencia revivir en el apasionado abrazo. Me desnudó, tendida sobre la cama, me ofrecí íntegra, toda para él, le dije: -Ahora sí, ahora soy toda tuya, completamente tuya, esta conchita que tanto me cuidaste está ansiosa por sentir la poronga de su hombre, bien adentro, toda mía. Se ...
... sorprendió vérmela tan suavecita, tipo bebé, extrañaba todo el vello púbico de cuando era virgen, pero que agradecía la tersura que dejó la depilación láser, no me animé a decirle que había sido una sugerencia tuya. Después de llenarse los ojos mirándola, vino a recorrerla con sus labios, besando y agitando los de la vulva, estaba tan deseos de volver a sentir la calidez de sus caricias bucales, estremecida mientras me come toda. El deseo por sentirlo domina las ganas venirme en su boca, me urge sentirlo abrir mis carnes, tomé la verga, acariciándola, apretando y pajeando, corriendo la piel hasta descubrir esa cabezota brillosa de juguitos. –Clávamela de una vez. Por favor, clávamela, no aguanto más! Moría por probarme, me separó las piernas, doblé las rodillas, se volcó sobre mi sexo con la urgencia de un potro desbocado, colocó entre los labios, jugando, frotándola para sentir en su cabeza el sedoso interior de la vagina. – Por favor, clávame ya!!! Sujeté mis muslos con las manos para obligarlo a lanzarse de pleno dentro de mí. De una estocada, me la mandó toda dentro, volví a vivir esos momentos cuando se metía dentro de mi ano, esta vez me sentía bien hembra teniendo esa gruesa vara de carne abriendo mi conchita. Quedamos quietos, saboreando ese instante, luego el bombeo fuerte, intenso, sus manos tomando mis nalgas me levantan para volcar todo el peso de su cuerpo en la verga, enterrarse todo, a fondo. Luego el bombeo dentro tantas veces deseado pero su apego al mandato ...