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La cuarentena con mi sobrino
Fecha: 07/02/2023, Categorías: Incesto Autor: hectornieto, Fuente: CuentoRelatos
El anuncio de la cuarentena nos puso paranoicos, empezamos con los llamados con mi esposo. Él por negocios había viajado a Europa, un negocio que venía tratando de cerrar durante meses, al fin se le había dado cuando estalla lo de la pandemia mundial. Si cerraba nos salvábamos de por vida, era un salto de calidad en nuestras vidas. Las medidas sanitarias de todos los países comenzaron a debilitar el acuerdo. Yo no quería que estuviera expuesto al virus, pero él decía que sería un fracaso personal y motivo de depresión si se caía todo. Peleamos por teléfono, él decidió quedarse en Europa a pesar de las recomendaciones de volver. Cada tanto nos llamábamos para saber cómo estábamos en cada lado del continente, acá en Buenos Aires todavía no había arrancado nada, pero ya estaba todo cerrado, nos pedían que nos quedemos en casa. Mi hermana me llama desesperada porque su hijo, mi sobrino estaba en una pensión con muchos estudiantes de diversos países, compartiendo cuarto, espacios comunes. Mi sobrino había venido justo este año a estudiar profesorado de educación física a Buenos Aires. Tenía algunas universidades más cerca de su pueblo, pero como todo adolescente estaba obnubilado por las luces de la gran ciudad. La mamá quería que volviese a su casa, que estudiaría el próximo año, no quería que estuviera en riesgo de contagio su hijo mayor. Aunque había terminado la escuela secundaria, para la madre siempre es un niño, su bebé. Él quería ...
... quedarse en Buenos Aires, seguir estudiando, no perder tiempo en su pueblo. Hablando con mi hermana sale lo de mi esposo, hizo los mismos planteos. Terminamos dándonos la razón de que los hombres son cabezas dura, que no piensan mucho y cuando se les mete algo en la cabeza no paran. Mi hermana me pide que pueda aceptar a mi sobrino en nuestra casa, ya que estaría más seguro, sin tanta exposición de gente de otros lugares que vienen y van. Acepto. Así que comienza la odisea de poder trasladarlo. No sabíamos cuánto tiempo duraría la cuarentena así que trae un pequeño bolso con algo de ropa, su compu y sus efectos personales. Hacía mucho tiempo que no lo veía, ahora estaba más grande, con un cuerpo de hombre, pero con cara de adolescente. Con mi esposo habíamos comprado una casa mediante una hipoteca, teníamos un pequeño jardín con una pileta. Además de nuestra habitación tenía dos más, una la usaba mi esposo de oficina, la otra la usaba yo para mis cosas, estaba lleno de chucherías, de mis cursos fallidos de pintura, y otras artes plásticas. Tenía un trabajo part time de oficina, así que me indicaron que debería trabajar desde casa. Ese cuarto me deprimía, ver todas mis cosas truncas, mis hobbies no realizados, mis libros y apuntes de una carrera universitaria abandonada, e incluso papeles de un emprendimiento de pastelería que quebró años atrás. Por lo general todo lo hacía en el living de casa, leer, trabajar, distenderme. Incluso hacer gym. Ahora con la ...