1. La cuarentena con mi sobrino


    Fecha: 07/02/2023, Categorías: Incesto Autor: hectornieto, Fuente: CuentoRelatos

    ... lavaríamos.
    
    Me pregunta si podía acomodar el cuarto para poder estudiar más cómodo, se lo permito. Yo casi no tocaba ese lugar, me deprimía revolver entre todos mis fracasos.
    
    Me acomodo en el sofá para realizar mis tareas, al correr un almohadón me doy con un short. Se ve que era el que usaba mi sobrino para dormir. Tal vez él dormía en ropa interior y ahora ensayo un short muy chico y trasparentoso para guardar algo de pudor por las dudas.
    
    Tan ensimismada en mi rutina no me di cuenta que estaba sentada donde mi sobrino durmió y dormiría por varias noches, ya que el envío de la cama para el tardaría unos 15 días sin confirmar debido a las restricciones sanitarias.
    
    Acomodo donde estaba ese minúsculo short y me levanto para ir a trabajar al estudio de mi esposo.
    
    Llega la hora de almorzar y cuando estoy yendo a preparar el almuerzo mi sobrino me ofrece su ayuda, dice que le diga que hacer que lo haría con gusto.
    
    Almorzamos, hablamos de muchas cosas, no miramos la televisión que está encendida, pero no es necesaria porque seguimos hablando de la situación actual, de su carrera, de sus planes.
    
    Me cuenta que quiere ser personal trainer, tener una cadena de gimnasios, y muchos sueños, como todos los tuvimos alguna vez. Yo lo aliento a seguir adelante, no le cuento acerca de mis frustraciones.
    
    Al finalizar mi trabajo, luego me dedico a dormir una siesta, después de eso hago mis rutinas de gym, pero con mi sobrino en casa me daba vergüenza, así que este primer ...
    ... día no lo hice, me quedé en mi cuarto mirando televisión.
    
    Pasa el primer día, cenamos, algo parecido a lo del mediodía. Al finalizar el mismo levanta la mesa y se dispone a lavar los platos.
    
    Desde atrás uno no se da cuenta que es tan joven, tiene su espalda formada, sus brazos están trabajados, su cola se mueve firme al fregar.
    
    Ese segundo de más que me quedé mirando la cola de mi sobrino me llenó de culpa. Inmediatamente me levanté y le dije que descansara bien que me iría a acostar.
    
    Comencé a argumentar en mi cabeza porque había pasado lo que pasó, me decía a mi misma que era producto del encierro, de tanto tiempo que no estaba con mi esposo, hasta me mentí a mi misma pensando de que solo había sido una mirada como cualquiera que uno hace a alguno de la televisión o de una película.
    
    Fui a darme una ducha, para cambiar mi cabeza de pensamientos, mientras me duchaba pude notar que mis pezones estaban erectos. Verlos así hizo que se pongan más erectos, la piel se me puso de gallina, a pesar del agua caliente que caía en mi cuerpo.
    
    Sentía escalofríos cuando la esponja pasaba por ciertas partes de mi cuerpo, mis piernas, mis muslos, mi cola, cuando lo pasé por mi conchita sentí electricidad casi, de esas que una chica siente cuando el cuerpo se está por encender.
    
    Terminé de bañarme y salí a secarme. Me miré al espejo. Vi lo que soy, una mujer de 35 años que pelea contra el paso del tiempo.
    
    Compito en el trabajo con chicas de 20 años que tienen todo en su ...