-
El tipster (Parte V)
Fecha: 08/02/2023, Categorías: Infidelidad Autor: Sempiterno, Fuente: CuentoRelatos
... hacerlo mal, y eso sucedió —me dijo intentando mostrar calma—. La próxima mejoraré, y lo haré tan bien que podrás correrte todo lo que quieras. —También fue mi culpa por no avisarte —me sinceré y le di un abrazo. Ella me abrazó más fuerte, poniendo su cabeza en mi hombro, sentí que soltó unas lágrimas, las limpio con sus manos y me miró fijamente. —Sé qué aún no me has perdonado y tal vez nunca lo hagas, te conozco como yo a ti, pero ten la certeza de que no me rendiré y me esforzaré por recuperarte. Hizo una pausa, como queriéndome decir algo más, respiró profundo, tomando valor para hablar. —¿Te puedo pedir un favor? —Claro…—respondí. —Rompe mi corazón si quieres, pero no te vayas. Nunca lo hagas. Después de decir estas palabras, la calma que había querido demostrar hasta ese instante, se desvaneció por completo, y cantaros de lágrimas salieron de sus mejillas mientras se pegaba a mi hombro abrazándome fuertemente. Yo simplemente no le respondí, no tenía el valor para mentirle, así que esperé a que se calmara, luego nos fuimos del hotel. Llegando a la casa nos recibió Teresa con una sonrisa, un tanto apócrifa cuando lo dirigió hacia mi persona. —Uff, ¡Qué calor hace! ¿Carlos deseas limonada? —Si, una Frozen caería perfecto. —Teresa, nos podrías hacer el favor —ordenó Jimena. Enseguida nos trajo los jugos, fue un día muy cansado, necesitaba refrescarme y nada mejor que una buena limonada, pensé. Mi rostro cambió después de probar la ...
... bebida, estaba amarga, vi a Jimena que tomaba con satisfacción y busqué con la mirada a Teresa que se encontraba limpiando a unos metros, en su rostro apareció una sonrisa que no pudo disimular completamente. Necesitaba confirmar mis sospechas así que probé la limonada de Jimena y estaba normal, incluso deliciosa. Obviamente fueron preparados de diferente manera, y además el mío tenía un componente adicional, que lo comprobé unos minutos después cuando sentí un ligero dolor en mi vientre y estuve yendo al baño el resto del día. ¡La zorra de Teresa añadió un laxante a mi limonada! Por suerte Jimena compró unas pastillas, que calmaron mi malestar, ella estuvo preocupada el resto del tiempo por mi salud. Tanto rencor contra mí no era normal y tenía que averiguar a que se debía. Estuve vigilando a Teresa cautelosamente, buscando alguna manera de tener más información. Y mi esfuerzo trajo sus frutos, examiné detalladamente la situación y concluí que Teresa acostumbraba a comunicarse con el teléfono de la casa, tal vez para no gastar saldo de su celular aprovechaba a hacer sus llamadas por este medio, seguro que pensaría. Ser la sirvienta de una familia adinerada debería tener ciertos privilegios, se dio cuenta que ese teléfono nadie lo usaba y decidió que sería de su uso personal. Analizando las instalaciones me di cuenta de que había dos teléfonos conectados, uno en la sala, que era el que usualmente utilizaba Teresa, y otro en la segunda planta, podía aprovechar esta ...