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¡Métemela hasta el fondo del culo, papá!
Fecha: 10/02/2023, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos
Eduardo había llegado a casa a las once de la noche. Elvira lo esperaba en la sala de estar. Con cara de pocos amigos, le dijo: -¡Cómo pudiste follar a tu hija! Eduardo, la miró de lado, y le dijo: -¿Y tú me lo preguntas, boyera? Elvira se hizo la sorprendida. -¿Te dijo...? -Sí, me dijo que la sedujiste -¡Me sedujo ella a mí! Eduardo se sentó en un sofá y le dio a la cosa una vuelta de tuerca. -Oye, dime una cosa. ¿Tu novia era Enriqueta? Elvira se hizo la enfadada, pues ella y Julia habían hecho un trato para liar a Eduardo. -¡Puta! -Puta ya sé que es, pero, ¿fue tu novia? -Lo de puta lo dije por tu hija. ¿No ves que está jugando con dos barajas? -Lo sé, lo sé, pero no me contestaste. -Sí, Enriqueta fue mi novia. -No conocía esa faceta tuya. Así que eres bisexual. -Sí. Tú nunca estuviste con otro hombre, claro, eres muy macho. -Todos tenemos un pasado. Una vez estuve con un hombre, pero de eso hace muchos años. -Cuenta. ¿Cómo fue? -¿A qué viene ese interés? -Me ponen las cosas entre dos hombres. -Me casé con una mujer que no conocía. Lesbiana, le gusta ver follar a dos hombres. -Bisexual, y si lo quieres saber todo de mí no tienes más que preguntar, eso sí, después cantas… -¿Qué es lo que más te gusta en la cama? -Que me aten y me metan las bragas en la boca, que me huelan y que me coman el coño hasta que me corra cómo una perra. Que me amasen y me coman las tetas hasta que mis pezones se pongan tan ...
... duros que necesite que me los muerdan. Que se corran dentro de mi, que se queden dentro y que me vuelvan a follar hasta que me corra yo. Me gusta meter mi lengua dentro del coño empapado de una mujer y que me la meta ella. Correrme en su boca y que se corra ella en la mía. Que me coman el culo hasta que no pueda más y le tenga que decir al tío que me lo reviente. Que me pongan el culo a arder con las palmas de las manos. Mamar y masturbar una polla hasta que se corra, guardar la leche en mi boca y besarlo para tragarla juntos, y muchas cosas más. -¡Joder! -Te toca, cuenta lo de tu experiencia homosexual. ¿Cómo empezó todo? Eduardo ya se abrió. -Empezó con la mujer de este hombre. Me diera mil pesetas por follarla. El tipo se enteró y me dijo que escogiera entre devolverle las mil pesetas, llevar dos tiros, o llevar por culo. Dinero no tenía, morir no quería, así que... -Te dio por el culo. -Sí. -¿Quién era el hombre casado? -Eso jamás lo diré. -Si me lo cuentas me hago un dedo delante de ti. -¡No serías capaz! -¡O sí! Me ponen las historias entre dos hombres. Eduardo quería ver a su mujer masturbándose y cantó. -Fue mi tío Froilán -Cuenta. -Fue en el monte. Después de ponerme las peras a cuarto, y yo aceptar que me humillara dándome por culo, me arrimó a un pino -Eduardo vio cómo Elvira cerraba los ojos, se echaba hacia atrás en el sofá, abría las piernas, levantaba el vestido y se metía una mano dentro de las bragas-. Apoyado con ...