1. Sexo casual con una rubia madura


    Fecha: 13/02/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: subtitulados, Fuente: CuentoRelatos

    Era una tarde aburrida y sin saber qué hacer, veía programas en la TV, escuchaba música, me echaba y seguía sin saber qué hacer, hasta que salí a caminar un rato.
    
    Era una tarde agradable no hacia ni frío ni calor, saqué un cigarro del bolsillo de mi camisa y lo encendí, caminaba por una calle un poco solitaria cuando de pronto al llegar a la esquina se detuvo de golpe un carro, era un hermoso auto de color verde oscuro y de lunas polarizadas.
    
    En ese instante se asoma una cabeza, era una mujer madura pero simpática, piel blanca y de cabellos rubios, ¡tenía una mirada penetrante que impactaba a cualquiera, tal vez por esos ojos color marrones claros que poseía!
    
    Yo solo miraba aquella mujer bella a bordo de tan hermoso vehículo cuando grande fue la sorpresa para mí al decirme con una voz dulce:
    
    R: ¿Quieres subir?
    
    Me quede helado, no sabía qué hacer, que decir.
    
    R: ¡Vamos, sube!
    
    Yo asentí con la cabeza y sin pensarlo dos veces me subí al auto.
    
    Estando adentro pude verla mejor, era una mujer como de 36 o 38 años, pero con un cuerpo esbelto, era hermosa, tenía un cuerpo mucho más bello que cualquier chica de 25 años.
    
    Tenía una blusa ceñida al cuerpo y desabotonado, se podía ver sus senos deliciosos y paraditos, sus pezones se notaban como dos botones, tenía un pantalón jean blanco que dejaba ver sus piernas exquisitas y duras, yo me sentía como en el cielo, era una mujer perfecta.
    
    Yo aún no salía de mi asombro cuando dijo:
    
    R: ¿Sabes manejar?
    
    L: ...
    ... ¡Claro!
    
    R: ¡Entonces toma el volante!
    
    Ni bien empezaba a conducir ella empezó a agarrarme la pierna, subió su mano hasta que toco mi pieza, que ya empezaba a ponerse dura, al instante y como si no quisiera perder tiempo desabrocho el cierre de mi pantalón y logró sacar mi pene.
    
    Lo meneo un poco y se la metió a su boca, tenía unos labios carnosos y rosados, eran como dibujados, eran unos labios perfectos.
    
    Se lo metía y se lo sacaba de su boca, lo lamía con tal ímpetu que yo no podía controlar el vehículo, se puso a soltar unos discretos gemidos mientras me lo chupaba, me decía lo dura que estaba y lo gruesa que era, yo no sabía que decir.
    
    Ella seguía concentrada en mi duro pene, se lo metía hasta la garganta hasta que ella misma se atorara y se lo volvía a sacar para hacerlo de nuevo, yo ya no aguantaba, por más que quería controlarme ya no podía, era demasiado el placer que sentía que no podía resistir y solté todo el semen que tenía dentro.
    
    L: ¡Ah, uhm!!!
    
    R: ¡Si, uhm sabroso!!!
    
    Ella tenía mi pene entre sus labios cuando sintió aquel líquido caliente y blanco salir con fuerza, se empezó a tragar mi jugo y también se lo sacaba para que me vaciara en su cara.
    
    Ella se pasaba la mano por su cara y se chupaba los dedos como saboreando mi semen, cuando todo el jugo salió ella me limpio el pene y lo guardo, luego se limpió la cara y se levantó para poder ver si ya estábamos cerca de su casa.
    
    R: Gira a la izquierda, ¡ya estamos pro llegar!
    
    Me condujo de ...
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