1. Mi nueva vecina Milf (Parte 5): La perfecta medicina (III)


    Fecha: 26/02/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Alexander0022, Fuente: CuentoRelatos

    ... gemidos.
    
    La solté por un momento. Se paró y fue hacia la cocina. Apagó el horno y volvió rápidamente hacía mi. Me quité la bermuda y el bóxer. Aliviado, mi pene como una roca quedó liberado. Me corrí con la silla un poco hacía atrás, alejándome de la mesa, mientras ella se ponía frente a mí, de espaldas. Yo, sentado, tenía su cola justo frente a mi cara. Sin perder tiempo le quite el short y la tanga. Tomo mi pene y recostándose nuevamente sobre mí se lo metió lentamente en su apretada y mojada vagina.
    
    Fregando su cuerpo por el mío, hacia arriba y hacia abajo, ella intentaba que todo mi pene entrara en ella. Sus movimientos no se aceleraban, pero sentía que podía perder el control en cualquier momento. Ambos estábamos excitados a más no poder. Mientras, mis manos arremetían sus senos, los apretaba con fuerza. Cada vez que tocaba sus pezones, Ana gemía aún más fuerte, se sentían suaves y calientes. Ella se aferró a mi cuello con sus brazos hacia atrás, la velocidad de sus movimientos aumento.
    
    Mi pene ardía con cada subida y bajada. Ella ya estaba completamente mojada. Podía sentirlo hasta en mis piernas. Puso una mano en su vagina y comenzó a tocarse, cuando lo hacía, rozaba el tronco de mi pene con sus dedos. Su cara se tensaba cada vez más, podíamos sentir que el final se estaba acercando para ambos, queríamos explotar de placer al mismo tiempo. Sus dedos empezaron a describir un circulo acariciando su clítoris, yo, ya no podía aguantar más. Quería llenarle la ...
    ... vagina con mi semen.
    
    -¡No aguanto más amor! -Le dije. Casi sin aliento. Estaba al límite de la eyaculación.
    
    -¡Voy a llenarte la conchita de mi leche! -Continué.
    
    -¡Dame ya tu leche bebé! -Me respondió.
    
    Sus palabras terminaron por hacerme perder toda noción. La apreté con los dos brazos de su cintura para aquietar sus movimientos. Ella comenzó a retorcerse arqueando su espalda. Los espasmos dominaron mi cuerpo, sentía como los borbotones de semen salían disparados dentro de su caliente vagina. Ana apretaba sus labios, sus mejillas estaban rojas, sus espasmos no paraban al igual que los míos. Empujé mi pene aún más dentro de ella, mientras empezábamos a relajarnos.
    
    -Levántate poco a poco -Le dije.
    
    Cuando por fin mi pene salió por completo de su vagina, mi semen cayó un poco sobre mi pelvis. La tomé de la cintura y la coloqué sobre la mesa. Ella abrió sus piernas, mientras seguía acariciándose la vagina, me quedé mirando como mi semen salía poco a poco de allí. Acerqué mi boca y lamí desesperadamente esa hermosa vagina. Para luego subir por su abdomen sus senos hasta fundirnos en un fogoso beso. Cuando nuestros labios se separaron reímos, siendo cómplices de lo que acababa de suceder.
    
    Cuando por fin todo se calmó, Ana subió al baño, mientras yo me dispuse a limpiar todo lo que había caído. No podía creer todo el semen que había largado. En el otro baño pude terminar de lavarme bien el pene. Cuando ella bajó, nos pusimos a cenar, finalmente, parecíamos muertos de ...