-
Alba (Parte 2)
Fecha: 02/03/2023, Categorías: Confesiones Autor: siemprefuiyo, Fuente: CuentoRelatos
... de tus labios, pero sin dejar en ningún momento de aferrarme mi mano fuerte sobre tu coño. Quería retenerlo por siempre, sintiendo que no podía permitir que ese coñito delicioso y caliente se me escapase nunca. Y entonces te lo introduje dentro y empecé a recorrer el interior de tu vagina con mucha suavidad, como si quisiera solo rozarlo. Te hubiera empotrado en ese mismo momento, pero en lugar de eso nos aclaramos y nos salimos de la ducha con una sensación de satisfacción extraña a pesar de todo, de haber compartido un momento muy especial. ¿Quién eres tú y qué hiciste con aquella Alba que, cada vez que yo le pedía hacer la cucharita porque me apetecía tener un momento tierno, no podía evitar restregar su culazo morboso contra mi polla, aunque no hiciese siquiera diez minutos que habíamos acabado de echar un polvo? ¿La que le apetecía probar posturas nuevas? ¿La que me pedía que la atase y la vendase los ojos? ¿La que me tuvo que pedir que la azotase el culo teniéndolo en pompa ante mí porque, de otro modo, yo nunca me hubiese atrevido? ¿O la que deseaba con impaciencia que llegase mi autobús para tener una de esas maratones de todo un fin de semana donde llegábamos incluso a perder la noción del tiempo a base de follar, hablar un rato abrazados desnudos, volver a follar, volver a hablar, volver a follar, pedir pizza y devorarla en la cama recuperando fuerzas y casi no haber terminado aún el último pedazo, limpiarse los dedos de grasa con prisa metiéndolos chupándolos ...
... dentro de la boca antes de abalanzarse a comernos la boca y terminar volviendo a follar hasta caer dormidos sudados y exhaustos y despertarte tú con ganas de ir al baño y al volver, despertarme a mí “ronroneando” como una gatita en celo necesitada para volver a follar, y volver a dormirnos y así una y otra vez hasta despuntar el alba y estar tan agotados pero, a pesar de todo seguir teniéndonos tantas ganas, que nos tocábamos y acariciábamos el sexo hasta que el sol entraba por la ventana? ¿Dónde está la Alba que tenía HAMBRE de sexo? ¿La que sentía apetito por sentir un buena polla? ¿Qué fue de aquella Alba de actitud lasciva que puso una bombilla roja en la lámpara de su mesita y se calzó un body sexy que descubrió tras una bata mientras me atraía hacia su cuarto, caminando hacia atrás sin poder dejar de morderse el labio, con ESA MIRADA de putita sucia y caliente pidiendo guerra? ¿O la que rompía a llorar de emoción nada más me sentía entrar en su interior cuando, en vez de follar como animales en celo, hacíamos el amor con delicadeza y mirándonos a los ojos en silencio, diciéndonos con el alma (a través del cuerpo) todo aquello que sentíamos el uno por el otro y que tan pronto nos sentimos capaces de pronunciar en voz alta? Apenas unas semanas después de habernos conocido, ¿te das cuenta? ¿Ya nada de todo eso significa nada? Yo quería más, mi amor. De ti. De nosotros. Esperaba mucho más. Deseaba que algún día duchándonos juntos, yo me arrodillase ante ti para que tú ...