1. Mi amiga me paga con sexo


    Fecha: 09/03/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: subtitulados, Fuente: CuentoRelatos

    ... espalda.
    
    T: ¿Porque tan tímida?
    
    I: ¡Nada!! ¡Todo bien!
    
    Poco a poco la recosté en la cama, le quité sus zapatos y comencé a besarle sus hermosos pies, besaba desde los dedos hasta su tobillo, mis manos ya acariciaban sus piernas, ella apretaba las cobijas con sus manos, estaba claro que se estaba controlando así que seguí excitándola.
    
    T: ¡Uhm!! ¿Qué pasa?
    
    I: ¡Ah!! ¡Nada, continua!
    
    Me despoje de mi playera a ella le quite su blusa, besaba su abdomen y subía mi lengua en medio de sus tetas que estaban duras y erizadas, le quite el brasear, ella traía un piercing en el pezón lo cual me excito demasiado cada que yo pasaba mi lengua sobre él, mientras con una mano comenzaba a dedearla y sentí como su vagina comenzaba a humedecerse más y más.
    
    Me quite el pantalón y le quite sus mallones, un par de piernas hermosas torneadas, siempre había querido comérselas, pase mi lengua desde sus dedos de los pies recorrí por sus muslos y donde más carne había, mordía suavemente mientras la despojaba de su tanga, una conchita depilada y húmeda me esperaba, inmediatamente mi lengua comenzó a beber sus jugos que brotaban de ella mientras ella gemía despacio y me agarraba el cabello.
    
    Yo seguí mamando y comencé a estimularle su clítoris lo lamia y lo llevaba como aspiradora a mi boca, sus gemidos subían de tono, lo que tanto había querido finalmente estaba pasando.
    
    I: Que rico, ¡chupas delicioso!
    
    T: Que concha más sabrosa tienes, ¡me encanta como sabe!
    
    I: Síguele, no ...
    ... pares, ¡uhm!
    
    T: ¡Ok, pero luego te va a ti…!
    
    Se la mame unos minutos más hasta que ella sin yo decírselo me acostó en la cama y quito mi trusa., para comenzar a mamarme la verga.
    
    I: Pero que rica verga tienes, ¡gruesa como me gustan!
    
    T: Es para ti, cómetela
    
    I: Suertudo, ¡uhm!!
    
    Ella comenzó hacerme una mamada fenomenal de esas que solo Martha mi madrastra alguna vez me hizo, pero ella no se quedaba atrás me lamia desde mis bolas hasta mi glande, bajaba mi cuerito con los dientes y succionaba delicioso, en un momento ella comenzó a devorarlo todo como si fuera una anaconda, yo la tomé de la cabeza y comencé a darle con todo.
    
    T: Ivette, ¡uhm!!
    
    I: Uhm, ¡que dureza!!
    
    Le acomodaba el cabello en una cola para ver mejor como mi verga entraba a su boca, ella disfrutaba, de vez en cuando respiraba al sacarle mi verga y ella darle pequeños lengüetazos.
    
    I: Que rica verga tienes y pensar que ha estado a mi lado todo este tiempo…
    
    T: Pues aquí la tienes, ¡siempre firme para ti!
    
    Seguí acostado ella comenzó a acomodarse para ponerse a cabalgar, introducía poco a poco mi verga en su vagina, acompañada de unos movimientos deliciosos de cadera, yo le acariciaba las piernas y jugueteaba con sus pechos ella me mordía chupaba el dedo, su vagina apretaba delicioso mi verga y sus rápidos movimientos la hacían ponerse más dura.
    
    Que rico era tenerla así, me fascinaba como se le veían las piernas, las apretaba, le apretaba las nalgas, le mordía los pezones, me daba ...