1. Imelda: La runner del trabajo


    Fecha: 09/03/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Len the pro, Fuente: CuentoRelatos

    ... perfecta.
    
    La tomé de las manos y comenzamos a bailar, electrónica, salsas, bachatas, no era muy buena a decir verdad, pero era lo de menos
    
    Eso me permitía tocarla, olerla y estar más cerca de ella, cuando empezó la música romántica.
    
    La tomé de la cintura y ella me tomo del cuello.
    
    Podía sentir su pulso y su respiración.
    
    Yo respiraba en su oído y soplaba a su cuello.
    
    Acerque mis labios y cuando estaba a punto de besarla ella se quitó.
    
    Me dijo cómo crees, no nos conocemos para nada. Eres un muy buen amigo pero estás muy joven.
    
    Le dije que no se preocupara y que no haría nada que la hiciera sentir incómoda.
    
    Siguió la noche y seguimos bebiendo y platicando, yo como manejaría tomaba al mismo nivel que ella.
    
    Unas chicas de una mesa de al lado nos dijo que si me dejaría bailar con ella
    
    Ella accedió, pero noté de inmediato un poco su malestar.
    
    Yo lo vi más como una oportunidad.
    
    Y así es, los celos entre mujeres son fuertes y esta vez jugaron a mi favor.
    
    A mitad de la canción ella se abalanzó sobre mi y le dijo a la chica que era suficiente.
    
    Ya serían cerca de las 2 am y le dije que nos fuéramos y que para su liberación del luto fuéramos a mi departamento.
    
    Ella me dijo que no, que ya sabía mis intenciones.
    
    Yo le repetí que no haría nada que ella no quisiera y que entendería dejarlo para otra ocasión.
    
    Al final me dijo que sí.
    
    Ya en casa la música fue mi mejor aliado pues todo el tiempo fue el tema ...
    ... que la chica del antro no sabía bailar.
    
    Yo le dije a ver cómo le harías tú.
    
    Ahí fue cuando, sentado pude apreciar esas hermosas piernas que tenía.
    
    Y le confesé que era algo que no había notado hasta ese día.
    
    Ella empezó a bailar sexi, se subía la minifalda.
    
    Fue un juego de seducción, yo alcanzaba a ver unas bragas blancas.
    
    Así que me anime y la tomé por atrás de la cintura y me acercaba a bailar, respiraba en su nuca y estoy seguro que ella podía sentir como mi pene empezaba a crecer.
    
    Era muy rico sentir sus nalgas restregarse conmigo.
    
    Yo subí mis manos por sus piernas y justo al querer tocar sus labios se quitaba y me bajaba abruptamente la calentura.
    
    Yo la verdad es que la pasaba muy bien, por supuesto que mi cuerpo quería mucho sexo, pero mi mente por otro lado disfrutaba enserio esa compañía.
    
    Eran las 5 am cuando le dije que debíamos dormir y ella decía que por ningún motivo dormiría ahí.
    
    Le dije que yo utilizaría el cuarto de visitas y le dejaría mi cama.
    
    El riesgo de llevarla a esa hora era alto.
    
    Gracias adiós accedió y la recosté.
    
    Le quite las zapatillas, ella me dijo que no le quitará nada de ropa y así la tape, apague las luces...
    
    Y antes de cerrar la puerta me dijo, puedes dormir acá, al fin es tu recámara.
    
    Pero no haremos nada, para mi nivel de alcohol creo que fue más gratificante el hecho de dormir. Y así lo hice.
    
    Solo la abrace y caímos dormidos...
    
    Tendré que continuar después. 
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