1. Un verano caluroso con mi sobrino


    Fecha: 11/03/2023, Categorías: Incesto Autor: dradelsexo, Fuente: CuentoRelatos

    Mi sobrino esperaba ansioso en la estación de autobuses. No lo veía desde que tenía solo tres años de edad. Nos visitaba desde Veracruz. Llegué un poco tarde ya que había tenido mucho trabajo en el consultorio y para ser honesta me había dado uno que otro gustito con varios de mis pacientes. Cuando lo vi apenas pude reconocerlo. Mi cuñada me enviaba fotos para que lo viera como iba creciendo, pero verlo así cara a cara era muy distinto. Yo iba vestida con una blusa de tirantes roja sin brasiere. Mis senos estaban sudorosos por el calor de Monterrey y para colmo el clima estaba fallando. Corrí hacia mi sobrino y le grité:
    
    -Raúl, Raulito amor, aquí estoy para recogerte.
    
    Mientras corría hacia el mis senos rebotaban sin control. Siempre me ha sido difícil mantenerlas en su lugar cuando corro pero es casi imposible hacerlo cuando desde los 15 tienes senos 44 doble D.
    
    —Hola tía, tanto tiempo sin vernos —dijo mientras me saludaba ondeando su mano.
    
    —Así es mi amor, imagínate, yo todavía te cambiaba los pañales —dije mientras lo abrazaba estrujándolo contra mi rebosante pecho.
    
    —Sí, lo se tía, ya ni me digas, ¿oye y mi primos cómo están? –pregunto con curiosidad.
    
    —Pues se fueron de viaje para el spring break, ya sabes les encanta la fiesta y pues me dejaron sola.
    
    —A que malos, pero pues yo estoy aquí pues, ya no vas a estar tan solita tía.
    
    —Si mi amor, espero y no te vayas a aburrir conmigo pasándote el verano con tu tía tan vieja y aburrida.
    
    —¿Vieja y ...
    ... aburrida?, claro que no si eres súper divertida y con esa figura tan sexy que tienes no creo que nadie se atrevería a llamarte vieja, te ves preciosa tía.
    
    Su comentario seductor me sorprendió un poco, pero la verdad es que me gustó mucho. Los pezones se me habían puesto erectos en un instante y note en su mirada de que él se había percatado de eso.
    
    —Muchas gracias amor, pues si me ejercito un poco, ya ves lo que dicen, “el ejercicio te mantiene joven”.
    
    —Y vaya que tienen razón.
    
    Lo mire por un momento me mordí el labio pensando en todo lo que podría hacer con él y le ayude a subir las maletas al auto.
    
    Mientras conducía el no dejaba de mirar disimuladamente el escote de mi blusa. El sudor caía por mi cuello lentamente hasta las grandes llanuras de mis senos. El parecía contar cada gota con sumo cuidado.
    
    —Perdón por el calor tan fuerte amor, es que el clima no funciona y los mecánicos no han podido encontrar la pieza que falta.
    
    —No te preocupes tía, llegando tomare un buen baño, la verdad es que me hace falta.
    
    —Oye y cuéntame de ti, ¿qué has hecho en todo este tiempo mi cielo? ¿Tienes novia o algo así?
    
    —No hasta ahora no he tenido ninguna novia, me he enfocado solo en deportes y estudios, tuve alguna que otra chica en la secundaria pero nada serio.
    
    —Oh ya veo, pues es bueno que tengas tus prioridades bien definidas y le dediques tiempo suficiente al estudio, aunque también es bueno ir juntando experiencia amor, ya sabes en eso de las relaciones.
    
    —Pues ...
«123»