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MI TIA IRENA
Fecha: 25/03/2023, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... caso lo haría en la banca de un parque. Mi tía me dijo que no, que ambos estábamos varados, que me quedara y que dormiríamos en la única cama, que ya éramos mayores, familiares y además casada y por eso nos respetaríamos. Ella entró al baño a ducharse y yo me quedé sentado en la cama imaginando y sintiendo envidia del jabón paseándose por sus tetas, por sus muslos, por ese cocho peludo y por esas nalgas paraditas. Cuando salió lo hizo con una pequeña toalla blanca enrollada en su cuerpo cubriéndole solo las tetas y la parte de arriba de los muslos. Me dijo que había lavado su ropa interior porque estaban impregnadas de sudor, que las había colgado para que al día siguiente estuvieran secas y limpias y de esa forma volvería a colocárselas. Le dije que yo haría lo mismo, Entré al baño y no pude resistir la tentación de bajar del perchero sus pantaletas tipo tanga y así, húmeda como estaba, llevármela a la boca y pensar que su chocho estaba dentro. También lavé mis interiores y salí del baño con una toalla enrollada en la parte de debajo de mi cuerpo. Mi tía había apagado la única luz de la habitación y al verme me dio las buenas noches añadiendo que me acostara y descansara. ¿Como iba yo a descansar teniendo a semejante hembra acostada medio desnuda, dormida al lado mío? Al cabo de una hora ya la oscuridad de la habitación se había transformado en penumbra y podía distinguir claramente la silueta de mi tía dormida de lado apuntando sus nalgonas a mi pene que estaba a ...
... punto de estallar. Ella hizo un movimiento y la toalla se le desenredó del cuerpo, Quedo boca arriba totalmente desnuda. Al verla quedé impactado, me entro un perverso cosquilleo en la verga. Me llené de valor y decidí ir por ese cuerpazo, gozarlo y hacerlo gozar. Me dije que esa oportunidad no la tendría más nunca y que, si ella protestaba, simplemente le pediría excusas y le diría que por estar dormido había pensado que era otra mujer. Me quité la toalla y también quedé desnudo, le pequé la verga a su muslo y no encontré ninguna reacción. Como si estuviera con otra mujer puse la mano en su vientre y esperé su reacción retirándome la mano, pero esto no sucedió, lo que me llevó a ser más directo y llevar la mano a una de sus tetas, poner el pezón entre dos dedos y frotarlo mientras que mi boca se apoderaba del otro pezón y lo chupaba con suavidad. Mi tía seguía sin hacer movimiento alguno, pero yo estaba seguro que no lo hacía porque, aunque sintiendo lo que le hacía, sentía algo de vergüenza. Dejé sus tetas y fui recorriendo su cuerpo con mi lengua hasta llegar a su cueva, me arrodillé entre sus piernas, me incliné y con la mano aparté su manojito de pelos e introduce la lengua en medio de sus labios carnosos. Con sorpresa noté que ella abría las piernas para que su chocho quedara despejado y yo pudiera meter la lengua hasta lo más hondo de su vagina. Los vellos del chocho estaban recortados lo que facilitó la chupada. le toqué el clítoris con la lengua y noté que estaba ...