1. MI TIA IRENA


    Fecha: 25/03/2023, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... duro, lo metí entre mis labios y con la lengua lo agité varias veces con la seguridad de que con esto dejaría de disimular y se entregaría totalmente a lo que yo quisiera hacerle. No me equivoqué comenzó a gemir despacio pero agitadamente. Me tomó por los cabellos, afianzó los talones en la cama y comenzó a girar las caderas en torno a mi lengua.
    
    Comenzó una lucha de su coño con mi lengua, le quité las manos de mi cabello y las entrelacé con las mías y de esa manera pude emparejar el combate. Yo quería que ella tuviera un par de espasmos, uno cuando le diera con la lengua y el otro cuando le enterrara la verga por eso no dejé de darle lengua hasta sentir su desfallecimiento. Ella seguía moviendo las caderas cada vez con más fuerza al mismo tiempo que gemía casi que llegando a las lágrimas. Sentí en mi boca sus jugos al tiempo que noté como lanzaba un suspiro de alivio. Supe que había temido su primer orgasmo por lo que me lancé a llevarla al otro clímax. Me arrodillé entre sus piernas, las tomé por arriba de las rodillas y las flexioné dejando su chocho húmedo a mi disposición. Le puse la punta de la verga en la entrada del chocho, me dejé caer y la verga le fue entrando un poco forzada no por el grosor de mi verga sino por su estreches. Con suavidad se la fui enterrando hasta que le entraron los quince centímetros para que sus vellos se confundiera con los míos. Nuevamente me arrodillé, la tomé por los muslos, la levanté y comencé a sacársela unos centímetros y luego se ...
    ... la enterraba hasta el fondo. El mete y saca de pocos centímetros se lo hice varias veces, cosa que le gustó porque comenzó nuevamente a menear las caderas y lanzar gemidos cortos, pero sin mencionar una sola palabra. No quería venirme sin que ella tuviera su segundo orgasmo por eso sin sacársela la deposité en la cama con las piernas abiertas totalmente, me dejé caer en sus tetas y comencé a chupárselas con avidez. Ya no se la sacaba unos centímetros, sino que se la sacaba casi toda y con un poco de violencia se la enterraba hasta el fondo. Ella me ayudaba haciendo girar las caderas, gimiendo y bufando como una loca, hasta que sentí sus flujos y su desvanecimiento.
    
    No paré de sacársela y metérsela hasta que ya no pude más y me vine dentro de ella, se la saqué cuando ya tenía la verga flácida. Nos recostamos a descansar y al cabo de un buen rato Irene se paró y fue al baño. Sentí la ducha y me la imaginé lavarse de la cantidad de leche que le dejé dentro de su chocha. Duró un buen rato, salió en interiores y vi en la penumbra como se vestía y salía de la habitación. Yo también fui al baño, me duché, me vestí y salí a buscarla. Al asomarme a un pasillo la vi caminando por entre los jardines del hotel. Ya estaba amaneciendo, recogí algunas cosas de la habitación y bajé al lobby. Al llegar la encontré en la recepción cancelando la cuenta. Al verme me dijo que trajera el coche, porque salíamos de inmediato debido a que la carretera ya había sido despejada. Llevé el coche hasta ...