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Las teresitas...
Fecha: 30/03/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... orgasmos a ambas. De aquel inventario que valorábamos, entre los dos, íbamos detrayendo los repuestos vendidos o gastados y sumando las entradas, de tal manera que el último día del mes a última hora de la tarde tenía la obligación de entregar a Don Manuel la valoración de las existencias de recambios del taller para que el la incluyese en el balance contable que entregaba al jefe cada primero de mes. Caí bien a Don Francisco desde el primer momento y enseguida asumí la responsabilidad de enseñar a madre e hija los detalles del inventario y su valoración. Al acercarse el mediodía íbamos a comer a una pequeña fonda abierta en el polígono y continuábamos en el taller hasta que acabábamos generalmente bien entrada la noche. Ya le he contado los detalles técnicos y materiales del inventario y ahora les contaré los más interesantes..., los sexuales... Doña María Teresa actuó siempre de manera maternal conmigo, ya que era una mujer madura entorno a los cuarenta. Ella con el listado de piezas anotaba las unidades de cada repuesto que yo le facilitaba a pie o subido en una escalera estantería a estantería. Yo subía a la escalera y ella no dejaba de mirarme el paquete. Enseguida lo noté y yo ni corto ni perezoso lo mostraba a propósito. No habían pasado las dos primeras horas del primer inventario cuando después de haberme hecho la ficha de mi familia y hermanos..., me estaba preguntando... - ¿José Miguel, tienes novia? - No señora. Al minuto, me sujetaba ...
... la pierna para que no me cayese... - Ten cuidado José Miguel, a ver si te va a caer, te rompes la cabeza y nos das un disgusto. De disgusto nada..., ella buscaba gusto y del bueno... Al minuto siguiente me había abrazado y nos besábamos entre medias de los pasillos de estanterías del taller aquel domingo por la mañana a primera hora solos en el taller... Doña Teresa era más que caliente, estaba deseosa de todo..., me decía que su marido no la atendía adecuadamente y pasaba mucha hambre. Me sacó mi polla que estaba ya enorme y dura..., se agachó empezando a devorarla... Después de la primera chupada en orden..., saco mi polla de la boca y me dijo... - Joder niño que polla tienes, es más grande que la de mi marido... El trabajo lo tuvimos que retrasar un buen rato hasta que Doña Teresa se quedó satisfecha de polla en su boca y de un tremendo orgasmo que le salió del coño al minuto de metérsela... Para terminarme a mi volvió a comérmela hasta que mi leche inundó su boca, tragándosela entera con cara de viciosa... Era Doña Teresa de un solo orgasmo, eso sí..., parábamos de vez en cuando a por otro... Al final del domingo me la había follado cuatro veces... Las dos primeras acoplados en una caja embalaje grande de un motor en el mismo almacén y las últimas apoyada en la mesa de la oficina. Cuando me despedía de ella, me guiño un ojo y me dijo que el mes siguiente tendríamos que disfrutar mucho más... Durante los tres meses siguientes todos ...