1. Algo inesperado


    Fecha: 01/04/2023, Categorías: Confesiones Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... y le comenté a Begoña lo que me acababa de decir Jesús dirigiéndonos a continuación a una de las habitaciones libres.
    
    En cuanto entramos en la habitación Carlos se colocó detrás de mí, pegándose a mí y haciéndome notar su erección en mi trasero al mismo tiempo que con sus manos acariciaba mis pechos por encima del top, poco a poco una de sus manos fue bajando hasta llegar a la cintura de mi braguita tipo slip, deteniéndose en ese punto y diciéndome:
    
    - Vamos a ver lo que esconde esta braguita.
    
    Introdujo su mano en el interior de mi slip hasta llegar con sus dedos a mi rajita que la recorrío de extremo a extremo, introduciendo ligeramente sus dedos.
    
    - Así me gustan las putas que estéis bien depiladas.
    
    Rápidamente movió sus manos agarrándome por la cintura y haciéndome girar hasta quedar frente a él. Fue deslizando sus manos hacia arriba hasta encontrarse con el top, deslizándolo hacía arriba y diciéndome:
    
    - Levanta los brazos, zorra.
    
    Finalmente, me lo quitó y lo tiro al suelo, en ese momento comenzó nuevamente a tocarme los pechos, ya sin el obstáculo de la prenda, a pellizcarme los pezones, fue acercando su boca y empezó a lamerlos con su lengua, a continuación, a darles pequeños mordiscos y tirar de ellos alternativamente mientras los tenía prisioneros entre sus dientes.
    
    Seguidamente se arrodillo ante mí, volvió a poner sus manos en mi cintura y las fue deslizando poco a poco hasta encontrarse con la cintura de mi braguita que comenzó a deslizarse ...
    ... hacía abajo junto con sus manos hasta llegar al suelo. En ese momento acercó su boca a mi coño y comenzó a comérmelo a continuación se puso de pies y mientras se desnudaba me dijo:
    
    - Túmbate en la cama bien abierta de piernas.
    
    - En la mesilla tienes un preservativo póntelo por favor.
    
    Así lo hizo, tenía una tremenda erección, su polla mediría unos diecisiete centímetros y era gorda, se tumbó sobre mí y me fue penetrando hasta introducirla completamente y mantenerse durante unos instantes en mi interior a continuación empezó a sacármela y metérmela, pero repentinamente se paró la sacó de mi interior y quitándose el condón me dijo:
    
    - Quiero correrme en tu boca y que te lo tragues.
    
    Nos levantamos los dos, él se puso de pies, yo de rodillas y cogiéndosela con mis manos empecé a chupársela suavemente, mientras él permanecía pasivo, pero al cabo de no mucho tiempo fue él, el que tomó la iniciativa comenzando a follarme la boca, provocándome, como me ha sucedido con tantos otros, unas arcadas tremendamente incomodas que están a punto de provocarme el vómito, finalmente siento la calidez de su semen dentro de mí y él se derrumba extenuado a mi lado.
    
    Me rodea con sus brazos mis hombros, me mira y me dice:
    
    - Buena chica te lo has tragado todo.
    
    - Es lo que me has pedido.
    
    Me sonríe y me pregunta:
    
    - Desde cuando eres prostituta.
    
    - Desde que empecé en la universidad, después de verano se cumplirán dos años.
    
    - Tengo que marcharme.
    
    Se vistió y cuando se ...