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Un domingo (1)
Fecha: 02/04/2023, Categorías: Infidelidad Autor: Maligno, Fuente: CuentoRelatos
... mi esposa. Mis manos acarician tus piernas porque las tuyas no me dejan andar hasta tus nalgas para mantenerlas abiertas delante de mi. Y yo sigo feliz de encontrarte así. (Me ha provocado escribir esto ahora) Hembra entera y voraz Incapaz de dejarme fingir Me incitas y pierdo La Paz Por devorarte entre las piernas (Solo escribo así para ti Gabriela) Me acostumbro a ser feliz escuchando tus gemidos al tiempo que me vuelco a hurgarte con la lengua desde la vagina hasta el ano sin dejar nada sin probar. Pareces estar anginosa de tener algo entre los labios y por eso estiro la mano hasta tu boca y sin cuidados te hago callar con mis dedos dentro de tu boca. Parece que te vuelve loca y me chulas con esmero. Es ahí cuando entiendo lo egoísta que he sido y repongo viéndote una última vez en aquella pose. Inmediatamente entiendes y te volteas con rapidez y decidida y sin dudar demasiado vas por mi pene endurecido. Que te causa vicio y ganas de ponértelo en la boca. Sujeto tu cabello y lo arreglo desde la nuca para sostenérselo antes de que pase lo inevitable y cuando te encuentras sujeta con una de mis manos en la nuca solo puedes abrir la boca y sacar un poco tu lengua para dejarle El Paso libre a mi glande enrojecido de ganas y palpitante de placer, que ahora gotea algunas ganas de besarte. Te llevas el pene a la boca y sentirte tragártelo entero de un solo movimiento me revuelve el morbo que siento por ti. Los ruidos no se hacen ...
... esperar a llegarte de mi Carme todo el tracto a la vez que te aprieto desde la nuca para que puedas oler mi vientre y sentir tu cara contra mi. Las arcadas aparecen y liberarte es natural, pero ambos sabemos que volverán. No sé si es lo estrecho de tu cuello o lo ancho de mi glande, pero cada arcada me succiona el pene desde lo más profundo de ti y me da mucho placer y lo sabes. Al sacarlo cedo con mi mano detrás de ti aunque no suelto la cabellera y te dejo sentir mi humanidad en toda la cara. Sentirte restregarte mi pene por la cara me complace. Sientes el calor de mi miembro en todo el rostro y el olor que tengo cuando me excito te llena los sentidos. Me ves Te veo Y sin temores repetimos la indudable escena de sumisión donde me consumes enteramente con una pose tranquila y sensual mientras yo parezco usar tu cara como si fueran tus caderas y penetrarte a voluntad como si se tratara de tu vagina. Todo eso viéndonos a los ojos con complicidad y llenos de pasión Te salgo de ti para ir directamente a tu boca y besarte, descubriendo la fiebre causada por el maltrato y lo caliente de mi piel. Siento tu sabor mezclado con el mío y me excita. Me como tus labios con desespero mientras te llevo jalada del pelo hasta ponerte de espaldas en la cama. Donde me acuesto sobre ti y sin problemas alcanzo a meter mi pene en ti. Sin quejas ni retrasos, sin saludos ni bienvenidas. Tu vagina se estrecha con el pasar de mi pene que te calienta las entrañas y te arranca ...