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Israel el leonino
Fecha: 04/04/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Thotem, Fuente: CuentoRelatos
Cuando pisaba el acelerador se notaban esos 700CV bajo sus pies, engranó la 12ª velocidad hasta alcanzar los 100km por hora. Se sentía seguro, las sensaciones del volante eran buenas, había feeling entre conductor y camión, nada menos que un Volvo FH16 750 Globetrotter XL. La carretera estaba concurrida lo que le daba más sensación de superioridad desde su cabina. Israel hacía sonar la potente bocina de su Volvo al mismo tiempo que miraba con el Marlboro en la boca altivo a través de sus rayban verdes a los coches que iba adelantando. Dotado de una cabellera blanca abundante la cual se hacía una coleta que le llegaba encima de los hombros. De hecho era apodado Israel el leonino. Lleva combustible en sus venas y su seguridad al volante era arrolladora. Justo arriba de su cabeza en la parte alta frontal tenía fotos de su mujer, hijos y nietos. Viendo la foto de la izquierda, aún se acuerda de esa fiesta sorpresa que le dieron por su 50 cumpleaños, de eso ya hace cuatro años. Llevaba un cargamento de muebles y ya había recorrido mil kilómetros, pero no le preocupaba, si estaba cansado recurría a su pequeño cuarto trasero del remolque, para eso se había comprado un gran camión hacía 5 años. Entró en una carretera comarcal iba a buscar una carga a una pequeña localidad agrícola, le quedaban 30 km por carretera secundaria. Atisbo una figura humana a lo lejos, el clásico autoestopista, a medida que se iba acercando vio que era una chica, despeinada con una chupa roja y ...
... minifalda vaquera, se notaba a la legua que había salido de juerga y volvía a casa. Paro. El Volvo emitió un bufido mecánico. Abrió la puerta y subió una joven ojerosa y preguntó: —¿Va a Satisto? —No soy de la zona nena pero voy hasta Patambo. —Viene de paso, si —exclamo la chica. —¿Te levantas muy temprano o no te has acostado? Son las 8. —Estuve en la discoteca, se me ha hecho algo tarde… Puso primera y arranco, miró a la chica de reojo con su rostro ajado, ya dormitaba. Continuó el trayecto y ya notaba su polla erecta, no lo podía evitar. Entonces toco a la chica y pregunto: —¿Qué tal la noche? —Bien, algo aburrida, me pasé con las copas… —dijo quedando adormilada otra vez. Israel pensó para sus adentros que era una juventud perdida, menos mal que sus hijos eran responsables, en ese aspecto había tenido suerte. Le daba lástima que una chica joven, en un lunes de día laborable y sola anduviera por esos lugares a la suerte de cualquier desaprensivo. Con esa minifalda que se le veían todos los delgados muslos. Estaba esquelética. Pasó el letrero de entrada de la población de Patambo, quedaban unos 300 metros para entrar en la población, tenía ganas de orinar, giró en un pequeño camino a la derecha y paró en un descampado tras unos grandes arbustos. Puso música a toda pastilla de los AC/DC, sonaba la canción Thunderstruck y bajo del camión dejando las puertas cerradas con el bloqueo interior. Frente a la cabina de su camión saco su polla y empezó una ...