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Me rompen el culo en el puerto de Montevideo
Fecha: 05/04/2023, Categorías: Gays Autor: danisampedro91, Fuente: CuentoRelatos
... puerto, pues decidí ir a esa hora. Al llegar al puerto, siguiendo la valla que separa el recinto portuario de la ciudad, me encaminé hacia la puerta que daba acceso y donde nos teníamos que identificar ante los milicos. Allí preguntaría en que muelle estaba amarrado mi buque, me identificaría y listo, me daría una ducha al llegar, dormiría unas horas, y luego vuelta para Montevideo, a seguir la fiesta. Pero uno propone y Dios dispone. Nada más llegar al puesto donde me tenía que identificar y poder acceder al recinto portuario, me encontré con varios milicos, de los cuales 2 eran con los que mi compañero había tenido el incidente el primer día, por lo que aquello no me gustó nada. Además de los milicos, había varios trabajadores del puerto, en España les llamamos estibadores, son los que se dedican a descargar o cargar bien la mercancía que transportan los buques, o trabajadores de los consignatarios que suelen cargar víveres, etc. Nada más presentarme ante los milicos, uno de ellos me reconoció, por lo que nada más verle la cara de satisfacción y la sonrisa que esbozaba, me di cuenta de que iba a tener problemas. Y claro que ahí empezaban mis problemas. Vaya vaya, pero mira a quien tenemos, si es uno de los españolitos que nos llamó putos, decía el que esbozaba una sonrisa, acercándose hacia mí para atenderme. Yo, yo, tartamudeaba tratando de decirle que yo no me había burlado de ellos, que había sido mi compañero. Ya, tú no dijiste nada, pero seguro que ...
... pensabas igual que tu compañero, decía el milico. Temblando de miedo le di el pase, preguntándole en que muelle había amarrado mi buque, echándose este a reír, al ver mi semblante y la situación en que yo me encontraba. Pero españolito, yo que pensaba que venías a disfrutar con estos putos, y resulta que quieres irte para el buque. Pues eso no va a poder ser lindura, me decía echando mano a mi entrepierna agarrándome el paquete. Tu buque todavía está fondeado, no tiene amarre hasta las 9 de la mañana, y a estas horas no tienes trasporte. No será que a lo que venías era a otra cosa, decía apretándome los genitales. Yo sin poder dar crédito a aquella situación en la que me encontraba, empecé a ponerme colorado viendo como todas aquellas personas no me quitaban la vista de encima, y como veían como aquel milico me agarraba por mis partes, hablándome de aquella manera. Todos estaban pendientes de mi reacción, viendo que yo callaba y no decía nada, solo veían mi enrojecimiento, y como mi paquete empezaba a reaccionar a la mano del milico, empezando a abultarse cada vez más. No tardó nada en arrimarse uno de aquellos estibadores, era el más grande y fuerte, además de ser por lo menos 20 centímetros más alto que yo, su complexión era prácticamente el doble de la mía, vamos que, si me coge en sus brazos, me movería como si fuera un peluche. Nada más acercarse a nosotros, mientras el milico me agarraba por mis partes frotándome los genitales, el estibador llevó su mano a ...