-
Me rompen el culo en el puerto de Montevideo
Fecha: 05/04/2023, Categorías: Gays Autor: danisampedro91, Fuente: CuentoRelatos
... mi trasero, empezando a magrear mi culo. Tiene una linda colita, decía magreando mis cachetes. Podríamos pasarlo muy bien, españolito, se nota que tienes ganas de una buena ración de pija. Podemos llevarlo para el muelle donde tiene el atraque su buque, y allí enseñarle como son el calibre de nuestras estachas, de paso aprovechar para darle una buena garchada, ¿eh españolito, que te parece? Yo no me movía, ni siquiera era capaz de abrir la boca para decir nada, pero los muy cabrones no paraban de manosearme, por lo que se me escapó un ligero gemido, cosa que les dio pie para seguir y empezar a animarse. ¡Uy! Pero si parece que le está gustando, decía el estibador, seguro que está deseando que le demos una buena cogida. Vamos allá, dijo el milico sujetándome por el brazo, a la vez que salíamos de la caseta donde nos identificábamos. De allí salimos los 3, viniendo detrás nuestros 3 estibadores más junto a otro de los milicos. Fuimos andando hasta llegar a un viejo edificio, parecía medio destartalado, pero no, aquello era o al menos parecía un viejo edificio de principios del siglo 20, donde en los costados de este, había una especie de andén, pero más que un andén, era como un soportal, ya que cada pocos metros había una columna soportando la estructura del edificio. Aquel andén quedaba aproximadamente a un metro de altura del muelle, y rodeaba el viejo edificio como si de una acera se tratase. Había muy poca luz, ya que el edificio estaba o al menos yo ...
... lo veía cerrado, y a aquellas horas, todavía la noche reinaba, por lo que poco se podía ver, solo lo que la luna a aquellas horas reflejaba. Sabía lo que me iba a pasar, por lo que iba con algo de miedo, eran 6 personas, y si todos me daban por el culo, aunque ya no fuera virgen, pues mi culo ya había sido sodomizado y profanado en múltiples ocasiones, nunca había estado con tantos hombres a la vez. Me gustaba que me dieran por el culo, sí, pero aquella situación me propasaba, mi culo nunca había estado con tantas pollas a la vez. Además, es que aquellas personas me atemorizaban algo, los milicos me imponían algo de respecto y miedo, y aquellos estibadores, salvo uno de ellos que se veía más joven que yo, se veían fuertes y musculosos, sobre todo el que venía junto a mí, el cual parecía ser el mayor de ellos, tocándome sin parar el culo, acompañando al milico que me llevaba sujetándome por el brazo. Aquel estibador podía cogerme en sus brazos, y apenas me vería entre ellos. No sabía a donde me llevaban, por lo que supuse al ver aquel edificio al cual nos encaminábamos, que allí sería donde me meterían y allí sería donde me darían por el culo aquellos hombres. El que parecía llevar la voz cantante, además del milico que me llevaba sujetándome por el brazo, era aquel estibador que me iba manoseando el culo, que como digo además de ser más alto y tener una complexión que doblaba la mía, y que por la edad bien podría ser mi padre, ya que ya estaría bien entrado en la ...