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Aventuras y desventuras húmedas: Primera etapa (15)
Fecha: 09/04/2023, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos
Las bromas dentro de la piscina parecían durar eternamente, solo volvieron a las hamacas al sentirse realmente arrugadas debido al agua. Hacia tanto que no se reían de esa manera… tenerse cerca las hacía tan felices… lo más curioso, es que cada vez que notaban esa felicidad por estar juntas, peor se sentían por tener que separarse. —Te deberías preparar, que ya son más de las cinco y has quedado con Pili a las siete. —Tienes razón, aunque no sabes que pereza me está entrando en el cuerpo, estoy tan bien al sol. —Me lo imagino. Pero mañana puedes volver a disfrutarlo, ahora es mejor que vayas con ella. Incluso si vas antes, puedes mirar algo en su tienda, la verdad que siempre trae ropa muy bonita. Suelo pasarme por allí al menos dos veces al mes. —Oye, ¿y Sergio? —le preguntó Mari. Se había olvidado por completo de su hijo. —Ni idea, ¿le digo que se acerque? —No, no tranquila, que disfrute. Seguro que se lo pasa mejor con sus amigos. —a Carmen le asaltó un recuerdo muy vivido de cierta noche y se dijo “pienso que no del todo”. —Bueno le mando igualmente, así sabemos si sigue vivo. Lo primero que vio al coger el móvil y abrir el WhatsApp, fue la foto que su sobrino le había enviado hacia unas horas. Volvió a sentir una corriente eléctrica que le alteró todo su cuerpo, la lujuria y el pecado la comenzaban a consumir y con dedos ágiles le escribió. —Ven a casa. Tu madre ha quedado a las siete con una amiga. —Voy —contestó en menos de 30 ...
... segundos. Dejando el móvil de nuevo debajo de la hamaca donde los rayos del sol no pudieran alcanzarlo, Carmen se giró hacia su hermana. —Dice que ya estaba justo para venir, que no tardará en llegar. —Perfecto. Voy a cambiarme poco a poco, ¿me acompañas? —su hermana asintió y las dos entraron en casa. Subieron y Mari aprovechó para ducharse en el baño de la habitación de Carmen. Donde esa misma mañana, su hijo metía mano a su hermana mientras ella, sin saber nada, hablaba tranquilamente al otro lado de la puerta. Mientras tanto, Sergio se excusó con su amigo, quería volver a casa lo antes posible, sabía que tendría lo que tanto deseaba. Tuvo que mentir diciendo que se encontraba mal. Un dolor de tripa por haber comido algo en mal estado, fue lo primero que le vino a la cabeza y lo más convincente. Su amigo Héctor, sin ninguna pega, le llevó dirección a casa de su tía. Mientras iba en el asiento del copiloto, la euforia por lo que tanto anhelaba le comenzaba a pasar factura bajo sus pantalones. No podía parar de pensar en lo que iba a suceder, la imagen de su tía… le volvía loco. En casa, se encontró con que ninguna de las dos mujeres estaba en la sala. Tampoco en el jardín, preguntó si había alguien y la voz de su tía se escuchó desde el piso de arriba, llamándole para que subiera. Sergio entró a la habitación cerca de las seis de la tarde y vio a su tía sentada en la misma cama donde la noche anterior ambos habían gozado. Todavía tenía las imágenes muy recientes y ...