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Aventuras y desventuras húmedas: Primera etapa (15)
Fecha: 09/04/2023, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos
... su hermana seguía maquillándose pacientemente a escasos metros volvió a decirle. —Y yo… —su voz ardía a milímetros. Sergio suspiró y vio cómo su tía se alejaba soltando su sexo— voy a pedir unas pizzas que se me han antojado —dijo a un volumen normal— Mari, ¿la tuya? —Carbonara, por favor, me encanta. —Hecho. ¿Sergio alguna en particular? —él con los labios se le ocurrió decirla “a ti”— Una clásica, puede que sea de tu gusto. —se pasó las manos desde su cintura hasta sus pechos de la forma más sensual que conocía para terminar de añadir— ¿Con carne? —Perfecto. Carmen le guiñó el ojo y Sergio se quedó en la habitación mientras con una mano se adecuaba su miembro. Con cierta destreza aquel miembro juguetón había sacado su cabeza por el calzoncillo para respirar, de no ser por el pantalón incluso podría saludar. —Hijo. —le sobresaltó la voz de su madre que le hizo dar un pequeño brinco— Uy perdón… ¿Nos vamos? —Sí, sí, claro. Ambos se metieron en el coche y a Sergio, en casi todo el trayecto no se le bajó la hinchazón de sus partes más secretas, era imposible quitarse de la cabeza a su tía. El guiño y el movimiento sensual tocándose su cuerpo, hicieron que pensara “soy una tetera hirviendo”. Condujeron un rato en silencio. El joven no paraba de pensar en su tía y en la maravillosa vuelta a casa, mientras su madre jugueteaba con sus pinturas dándose los últimos retoques y abriendo el móvil de vez en cuando. —¿Qué tal te lo estás pasando? —le dijo su ...
... madre sacándole de sus pensamientos. —Muy bien, mejor de lo que me imaginaba —esperaba que en unos 10 minutos la cosa mejorase aún más. —¿Tú qué tal te sientes? —Mari no entendió la pregunta— Digo si estás mejor que en casa, menos estrés, menos broncas… —Queda mal que lo diga, pero necesitaba salir de casa. —Sergio ya había llegado cerca de la tienda de Pili y comenzó a aparcar— Puede que sea un poco egoísta, necesitaba desconectar. —No lo eres, tienes más carga que nadie, no somos fáciles y mi hermana está en una edad… —su madre sonrió ante el comentario y miró a los ojos a su hijo. Su mirada cada vez brillaba más— no tiene que ser fácil lo que haces, siempre te he admirado por ello. —Muchas gracias, cariño, es verdad lo que dice tu tía —Sergio arqueó la ceja— sabes… animar a la gente. —Me alegro de que sonrías como lo haces con Carmen, apenas te veo así en casa… por cierto, tampoco te veo así por allí —refiriéndose a su ropa— estás… muy guapa. —realmente lo estaba, jamás se hubiera imaginado ver de esa guisa a su madre. —Sergio… —un poco avergonzada por el comentario del joven— ¡Calla anda! —Es esa tienda, ¿verdad? —ella asintió todavía algo colorada y colocándose el pelo sin necesitarlo— pues que te lo pases muy bien, mamá, te espera una pizza para cenar. —No tardaré mucho, luego nos vemos, la verdad que tengo muchas ganas de estar con Pili. —Pues disfruta, que igual no la ves en otro año. —Tienes razón… —con mucha voluntad y contra su yo ...