1. Por favor, padrino, por favor, haz que me corra


    Fecha: 09/04/2023, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos

    ... culo alrededor con la polla metida a tope. Su coño la apretó y jadeando y temblando se la anegó con una tremenda corrida, y la polla, la polla le llenó el coño con toda la leche que tenían guardada sus amigos los cojones.
    
    Al acabar merendaron y después de contarse infinidad de cosas acabaron en la habitación de matrimonio, habitación donde Inocencio desvirgara a su ahijada. Inocencio le comía el coño, y ella le decía:
    
    -... Ya casi me olvidara de lo bien que usas la lengua, padrino.
    
    Inocencio estaba separando con dos dedos los labios vaginales, y a la velocidad de un caracol lamía un labio, le metía y sacaba la lengua en la vagina siete u ocho veces, le lamía el otro, se la volvía a meter y sacar otras tantas veces, lamía el clítoris, y volvía a empezar... Después de casi veinte minutos de juegos, entre gemidos, le dijo Sara:
    
    -¿La quieres?
    
    -No, aguanta, aguanta si quieres ver lo que tanto te gusta.
    
    -Entonces no sigas.
    
    Dejó de comer su coño y le dio la polla a mamar al tiempo que le metía y sacaba la punta de su dedo medio en la vagina, vagina que al sacarlo intentaba apresar el dedo, era cómo si lo quisiera comer. Sara gemía y mamaba. Inocencio con la otra mano le magreaba las tetas y jugaba con sus pezones. Sintió que le venía, y le dijo:
    
    -Para, padrino, para si no quieres que me corra antes de tiempo.
    
    Inocencio paró, le sacó la polla de la boca, le metió la punta en la entrada del coño, la meneó y se corrió dentro de ella.
    
    Sara estaba que no podía más. Cuando su padrino volvió a meter la cabeza entre sus piernas y sintió su leche salir del coño, le dijo:
    
    -Por favor, padrino, por favor, Haz que me corra.
    
    Inocencio le cogió el culo, la levantó y lamió desde el ojete al clítoris. Sara después de cuatro lamidas, se vino diciendo:
    
    -¡¡¡Me corooo!!!
    
    Les quedaba casi toda la noche... Y a Sara una nueva vida, ya que Aminata apareció un día en la puerta de su casa y se fueron juntas.
    
    Quique.
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