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Teresa la madura
Fecha: 10/04/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: subtitulados, Fuente: CuentoRelatos
... delicioso oral, cada que la metía y sacaba de su boca me mostraba lo experta que era mamando, la mordía riquísimo, su lengua hacia movimientos en círculos sobre mi cabecita, luego la succionaba casi por completo! Mi lengua entraba y salía en forma de rollo de su húmeda concha, luego con mis dedos empecé a penetrarla, mi lengua estaba toda escalda ya que su vagina era muy húmeda y pegajosa, ¡pero su sabor era magnifico! T: ¡Agh, Luis, así, que rico me la mamas! L: ¡Nena tú no te quedas atrás, uf! T: ¿Mmm, ya me la vas a meter? L: ¿Ya la quieres nena? T: ¡Si amor, ya, cógeme, cógeme rico! L: ¡Como gustes nena! Ella se acostó y puso sus piernas en mis hombros, apreté sus muslos y empecé a penetrarla suave, mi verga resbalaba riquísimo, empecé a moverme rápido mientras lamia sus piernas por encima de las medias, el ver sus torneadas piernas cubiertas por sus medias, me excitaba más, y más rápido me movía, le abría las piernas como compas, se las levantaba y las doblaba hasta su frente para penetrarla más rico, me movía como gusano, mi verga era apretada majestuosamente, a pesar de sus 46 años, se sentía como una de 20! T: Ah, Luis, que rico, ¡que dura! L: ¡Tere, eres maravillosa, que piernas! T: Métemela papi, ¡métemela! L: ¡Toma bebe, toma! La puse en cuatro, el ver ese enorme trasero me la puso más dura y como loco empecé a penetrarla, la penetraba fuerte y suave al mismo tiempo, sus gemidos me excitaban más, sus movimientos acompañaban ...
... muy rico a los míos, ¡nuestros fluidos se mezclaban ando un aroma excitante! La fuerza de mis embestidas la tiraron en la cama boca abajo el ver su enorme trasero en esa forma me excito más, le daba con todo, le jalaba los cabellos y le daba de fuertes nalgadas y mordidas en el cuello! T: ¡Ah, así papi, métela, que rico! L: ¡Que nalgas!, estas nalgas me matan! T: ¿Te gusta cariño? L: ¡Me enloqueces nena! T: Métela rey, ¡métela! L: ¡Agh, que rico aprietas! La trabaje tan bien que empezó a venirse a chorros, se retorcía como lombriz, sus fluidos mojaban toda la sabana, nos importaba poco que fuera casa ajena, ¡estábamos cogiendo riquísimo! Yo también quería venirme así que me acosté y ella subió para cabalgarme, se movía riquísimo, se levantaba y se dejaba caer, movía su cadera de forma exquisita, ¡trituraba mi verga como nunca antes lo habían hecho! L: ¡Tere dios, esta rico, que rico! T: ¡Goza papi, toma, goza! L: Muévete nena, que rico, que nalgas, que cuerpo, ¡te tenía ganas desde el día uno! T: ¡Agh y yo a ti papacito! ¡Dámela muévete tú también no pares! L: ¡Me vas hacer venir nena, te voy a llenar de mecos! T: Dámelos, los quiero todos, ¡lléname de tu semen! Tere se movía riquísimo, lo hacía tan bien que logro hacerme venir, descargue una buena cantidad de leche dentro de ella, la adrenalina me hacía morderle las tetas y las partes de su cuerpo que estaban a mi alcance, sus gemidos eran fuertes, yo también gemía fuerte, que ...