-
Mis cambios
Fecha: 11/04/2023, Categorías: Gays Autor: Alberto 2626, Fuente: CuentoRelatos
... últimamente con todo el mundo. En los siguientes días, volvimos a vernos en el gimnasio, pero como mucho, nos saludábamos si nos cruzábamos. Yo seguía cambiando en todos los sentidos y hasta me llegué a hacer un par de tatuajes en los brazos, cosa que antes nunca hubiera imaginado que haría; también empecé a depilarme todo el cuerpo salvo el pubis que simplemente lo recortaba para darle forma. Mi cuerpo estaba ya suficientemente fibrado para verme bien y mis familiares y los amigos que me habían quedado, decían que no me reconocían, sólo, que no se referían a mi aspecto físico sino a mi actitud. Había pasado de ser dañado fácilmente, a ser yo el que dañaba a los demás, pagando mi rabia con quien menos culpa tenía. Poco a poco iba hablando algo más con Sven, al fin y al cabo, él era el único con el que charlaba en el gimnasio y así nos fuimos conociendo más. Hasta que un día la conversación cambió al tema parejas y él me preguntó: - Oye ¿Tienes novia? Mi actitud cambió ipso facto, teníamos algo más de confianza sí, pero no quería hablarle de mis relaciones ni, por consiguiente, decirle que me gustan los chicos, me negaba a abrirme tanto así, de repente, por lo que simplemente le contesté tajante: - No quiero hablar de eso. Y me fui a otra parte del gimnasio dejándolo solo. Él se sorprendió de mi reacción, pero a mí me dio igual y continué entrenando un rato más, aunque esa inoportuna pregunta hizo que volvieran a mi mente recuerdos que creía ...
... olvidados, recuerdos de mi ex, por lo que me di cuenta de que aún no lo había superado del todo. Estuve un rato más y luego me fui a las duchas y volví a casa. Ya por la noche, antes de dormir, volví a darme una ducha, dejando que el agua caliente cayera por todo mi cuerpo desde la cabeza para así evadirme del mundo. Mientras, casi sin darme cuenta, empecé a acariciarme bajando por mi cuello, pecho, abdomen… hasta llegar a mi polla que, lógicamente no tardó en reaccionar al magreo. Empecé a masturbarme suavemente a la vez que me enjabonaba, pero, cambiando de idea, pensé algo que consideré mejor opción en ese momento, así que me terminé de duchar rápidamente sin llegar a correrme y me descargué una aplicación de citas, al fin y al cabo, llevaba ya algo más de un año sin sexo, el mismo tiempo que sin pareja. No tardé mucho en contactar con un chico, yo fui claro y directo y le dije que solo quería follar y adiós, también le dije que era activo, aunque realmente nunca lo hubiera sido, nos mandamos un par de fotos mutuamente y, como no estaba muy lejos, me vestí poniéndome una camisa blanca y unos vaqueros sin calzoncillos y fui a su casa. Al llegar, me abrió la puerta un chico de unos 20 años, muy delgado y de piel clara, pero pelo y ojos oscuros, vestido con ropa deportiva, ni siquiera recuerdo cómo dijo que se llamaba, ciertamente me recordó a mí mismo en el pasado. Me invitó a entrar, estaba solo en casa, se le notaba nervioso, pero yo me mantenía serio y sin hablar ...