1. Mi mejor amigo, mi padrastro, comparte a mi madre conmigo 1


    Fecha: 12/04/2023, Categorías: Incesto Autor: Josemanu1999, Fuente: CuentoRelatos

    Apenas empezaba todo la locura del Covid hace un año. Llegué como cualquier otro día a trabajar a la fábrica. Nos regresaron a todos a casa. Dios, se sintió tan bien cuando supe que me pagarían mínimo 2 semanas sin ir a trabajar. Eran las 9 de la noche, normalmente entraba a las 7 y salía a las 7 de la mañana. Un turno de 12 horas. Llegué a mi casa, muy silencioso. Mi madre seguramente había llegado ya del gym, no quería despertarla. Subí a mi habitación... y en el proceso, vi una playera de hombre tirada junto a unos zapatos en el pasillo.
    
    La puerta de mi madre estaba abierta y la luz prendida. Pude escuchar voces viniendo de ahí. Mi mente instantáneamente se movió a pensar en que, quizá, alguien del gym la había acompañado a casa y ahora estaban compartiendo cama. Mi pene durísimo, pensar en mi madre siempre me hacía sentir excitado... 7 años soltera, una mujer con un cuerpo tan hermoso. Era lógico que tenía sexo, debía tener sexo seguido, pero nunca pensé que lo hiciera en la casa. Tenía que verla, tenía que ver esa diminuta cintura, ese tonificado abdomen, su culo enorme y sus hermosas tetas. Parecía que mi pene iba a romper la mezclilla de mi pantalón y de sólo pensarlo sentí cómo el líquido preseminal cubría mi glande.
    
    Me asomé al interior y la vi. Sus piernas abiertas, ella tocando sus hinchados y rojos labios vaginales. Vi sus ojos grandes y hermosos ojos verdes mirando hacia el lado izquierdo de la cama, sus blancas mejillas ruborizadas y sus pezones duros con ...
    ... las areolas coloradas. Me moví un poco más para ver a la persona que estaba observando. Parado junto a la cama, viéndola y masturbando su enorme pene con ambas manos, estaba mi mejor amigo. Caleb estaba completamente desnudo, al igual que ella.
    
    -Dime que hoy es el día -Le dijo Caleb a mi madre, su cuerpo moreno estaba más definido de lo que pensaba. Su abdomen muy marcado mientras le daba jalones a su vergota. Dios qué pene tan grande, pensé en cuanto lo vi. Hoy sé que mide 22 centímetros de largo y tiene un ancho parecido al de una lata. Lo envidé mucho, pero no puedo negar que me excité aún más al saber que era él. Era algo doloroso a la vez que excitante. Mi propio amigo y mi mamá...
    
    Misma edad que yo en aquel entonces. 21 años. Mi madre nos había cuidado mucho a ambos durante nuestra infancia. Ella sabe cómo le gustan sus huevos, las quesadillas, qué ponerle y qué no ponerle a sus sándwiches, qué comida hacer cuando viene a visitarnos. Por la forma en la que nos criamos, con Caleb regularmente en nuestra casa mientras su mamá trabajaba, era como un hermano para mí... y pensaba que como un hijo para mi madre.
    
    -Sabes que no podemos hacer eso, bebé -Mi madre le respondió mientras seguía masturbándose viendo directo al pene de Caleb.
    
    -No es justo -Caleb empezó a apretar sus huevos con fuerza.
    
    -Puedo mamártela si quieres.
    
    -Quiero sentirte, Annie... déjame penetrarte hoy. Llevas muchos añitos sin dejar a un hombre dentro.
    
    Caleb se acercó a la cama y gateó ...
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