1. Shauna y su gemela


    Fecha: 13/04/2023, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... polla.
    
    Detuvo su respiración, gimió, se contrajo por fuera y por dentro, y de repente no pudo evitar un grito de placer que la obligó a separar su boca de la mía. Pegó su boca a mi cuello y me gritaba
    
    Jessy – Siiiii, si si si, me corroooooo, fóllame, dámelo, vamos, dámelo dentro que te sienta
    
    Y me empezó a follar con más violencia. Aquello fue ya imposible para mí, y empecé a correrme abrazándola fuerte contra mí mientras ella seguía moviendo su culo arriba y abajo haciendo que mi polla eyaculase todo el semen en su interior. Cuando ya mi orgasmo llegaba a su fin, le pedí que redujese el ritmo, y nos volvimos a besar. Al final acabó quieta sobre mí, sin sacarse mi polla de su interior, besándonos con una dulzura extrema.
    
    Al quedar en silencio tras el orgasmo, escuché a Lucía a nuestro lado masturbándose de nuevo.
    
    Lucía – Joder, que cachonda me pone veros follar así. Me voy a correr otra vez
    
    Y entonces Jessy y yo, nos reímos y nos fuimos los dos a por ella, y mientras yo le besaba la boca, Jessy le comía los pezones, estallando Lucía en otro orgasmo, tan ruidoso como el anterior que había tenido follándome.
    
    Tras recuperar la compostura, me levanté y me di una ducha, y mientras ellas se duchaban, preparé café y unas tostadas. Estuvimos charlando sobre todo lo que había pasado desde la noche anterior, y las dos me dijeron que querían repetir cuanto antes, y que sin duda su madre y su padre también querrían, porque les habían visto disfrutar de lo lindo a ...
    ... los dos. Finalmente a media mañana se fueron las dos para su casa.
    
    El lunes volví al trabajo con una sonrisa difícil de disimular, y la mañana se me iba pasando bastante rápido. Cuando tuve un rato, escribí a Shauna un SMS, proponiéndole comer juntos. Tardó un poco en contestar, pero cuando lo hizo me dijo que tenía solo media hora y que solía comer algo allí en el centro comercial donde trabajaba, pero que si yo me podía acercar, estaría encantada de comer conmigo. No era lo ideal, pero para una primera toma de contacto, podía ser suficiente.
    
    A la hora acordada la estaba esperando donde habíamos dicho. Shauna era una mujer negra, de 35 años, de 1,70 aproximadamente, caderas anchas y pechos generosos. No estaba gorda, pero era una mujer con formas muy femeninas. Venía muy elegante y sexy, con una falda de cuadros por la rodilla, un jersey negro ajustado que hacía aún más prominentes sus pechos, y unos zapatos de tacón alto también negros, que estilizaban aún más unas ya de por sí bonitas piernas. Tenía el pelo negro, una media melena lisa que resaltaba su cara. Era una mujer muy guapa, de labios gruesos y una cara muy armoniosa.
    
    Nos saludamos muy educadamente con un apretón de manos, y nos sentamos en unos taburetes junto a la barra. Estar allí me permitía verla de cuerpo entero, y la verdad es que resultaba difícil no desviar la mirada de sus ojos mientras me hablaba, porque su cuerpo era tremendamente atractivo y femenino. Sus piernas subidas en esos tacones eran una ...
«1234...9»