1. Ledy y sus ojos color miel


    Fecha: 13/04/2023, Categorías: Incesto Autor: Andrés Marco, Fuente: CuentoRelatos

    ... labios estaban juntos en interacción. De su nariz salió una exhalación de alivio tan fuerte como la fuerza de sus manos presionando mis brazos.
    
    Por fin, todos esos momentos en los que tan sólo imaginaba como sería besar sus labios, se unificaban en la realización del sueño acariciado de tener esa aproximación con ella.
    
    Nos besábamos con la misma pasión de la primera vez, aquello que nunca se repetiría estaba pasando, nos besamos tanto que ella comenzó a gemir y el sonido de nuestra respiración ineficiente nos encendía cada vez más. Yo la besaba con una mano sosteniendo su espalda abrazando su cadera y mi mano derecha acariciaba su mejilla, pero nuestra pasión eran tal, que no esperé más y bajé mi mano recorriendo la piel de su cuello, acariciando su clavícula, rozando el pecho busqué uno de sus senos.
    
    Ella contorsionaba su espalda mientras trascendía mi búsqueda casi desesperante, pero una de sus manos me detuvo, y tras tomar una gran bocanada de aire al separar sus labios de los míos, me pidió que detuviera mis avances.
    
    -Marco por favor! Detente!
    
    -Ledy, tu sabes lo que te deseo
    
    -Tú y yo somos hermanos Marco, no podemos hacer esto. Es prohibido!
    
    -Y cuál es la diferencia? Si tantas veces me has deseado y tantas otras veces más yo!
    
    Su respuesta entonces fue un beso más apasionado aun, su boca se desvío hacia mi izquierda ofreciendo su cuello, para que yo comenzara el avance que en mis sueños ya era un ritual, morder y saborear su cuello. Ella pasó sus ...
    ... manos de mis brazos a mi espalda ancha mientras besaba y mordía mi pecho. Yo, me devoraba su blanca y suave piel, mientras que mi mano derecha acariciaba su seno izquierdo, y adivinando la ubicación de su pezón por encima de su blusa, estimulé absurdamente.
    
    Ella se alejó a penas lo suficiente para retirar su blusa, miré desde esa perspectiva la piel de esa zona, y la piel de sus axilas sensuales e íntimas. Mientras yo desabrochaba mi camisa, ella desabrochaba su sostén, y miré los tirantes resbalar desde sus hombros hasta sus brazos, descubriendo ese hermoso par de senos medianos, endulzados con una areola de un café claro acentuado por un pequeño pezón que apuntaba hacia arriba, tan duros y editados como mi sexo.
    
    -Te gustan?
    
    -Podría comerlos todo el día hermanita
    
    A penas dije eso, cuando me tomó del cuello y dejándose caer hacia el descansador de brazos del sofá, me invitó a acurrucar mi cadera entre sus piernas, mientras nos comíamos las bocas.
    
    -Deberíamos pasarnos a tu habitación Ly
    
    -Mamá no llegara amor, salió con Tony. Quiero que me hagas tuya aquí Marco
    
    -Ly, cualquiera puede vernos aquí mi amor
    
    -Qué más da? Ya estamos pecando hermanito!
    
    Ly tomó mi nuca y dirigió mi cabeza hacia sus pechos, mis labios dejaban húmeda su piel de vainilla, y para cuando la tenía sujeta de su cadera, mis labios se encontraron con la temperatura ligeramente elevada de sus areolas y después, Coincidí con la firmeza de sus pezones jóvenes. Ella expidió un gemido de ...
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