-
Con mi amigo Samuel
Fecha: 19/04/2023, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos
... ellos. Vi que nuestras pollas crecían y había que vestirnos. Lo hicimos. Nos vestimos con lo más sexy y provocador que teníamos y nos fuimos a merendar sin disimular nuestros deseos amorosos provocativos aunque con relativa discreción para no molestar más de lo soportable y no ser molestado más de lo impertinente. Cada vez que me apetecía tocar y sobar el paquete de Samuel por encima de su mini short, noté la polla dura y él comprobaba que la mía estaba igualmente dura. Discretamente en la cafetería donde entramos para merendar, pedimos la merienda y mientras lo preparaban todo nos fuimos a descargar al baño. Nos masturbamos mutuamente. Lavadas nuestras manos, nos sentamos y comimos con mucho apetito nuestra frugal merienda. Esa noche solo comimos la ensalada con los demás amigos. Se notaba por sus caras que ellos de alguna u otra manera también lo habían disfrutado después del museo. Estábamos cansados y decían todos que la noche era para dormir. — ¿Qué hacemos, Isma? — Lo nuestro, tú enchufas tu polla en mi culo, me abrazas por detrás para transmitirme calor y yo te transmito mi sueño desde mis entrañas por tu verga, ¿Te ...
... parece bien, Samy? — Inmejorable, Isma, eres verdaderamente un puto genio. Que los demás días vimos museos y palacios, bueno, pero ya no fue un rudimentario turismo. Al final Samuel y yo nos juramos vernos como mínimo dos veces al mes hasta que los dos tuviéramos novio. Era obvio que no podíamos contactar con nadie, motivo por el cual decidimos hacernos novios nosotros dos hasta encontrar novios buenos para cada uno. Así hemos hecho toda la universidad sin hacernos ninguno de los dos con otro novio, porque las veces que conquistábamos a alguien nos servía para combinar como trio, esos nos duraban muy poco, máximo dos o tres sesiones. Ahora, Samuel es ingeniero y yo soy médico, ejercemos ambos en la misma ciudad y nos agrada eso de vivir juntos. Nos engañamos mutuamente diciéndonos que todo llegará, pero funcionamos como si no quisiéramos que llegara. Y la verdad es que no queremos que llegue, pero nos sentimos muy bien hablando de nuestros futuros novios, cómo son, qué desean, etc., pero lo cierto es que hablamos de nosotros mismos, convenciéndonos de que nos amamos y ya no queremos ni necesitamos a nadie más en nuestra intimidad.