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La vi crecer (Capítulo 5): Final
Fecha: 19/04/2023, Categorías: Incesto Autor: Gabriel B, Fuente: CuentoRelatos
... desabrochó el cinturón y bajó el cierre. Mi verga saltó como resorte. Ella se arrodilló. —¿Querés que te la chupe? —preguntó. La agarré de la cabeza, y asentí. Lelu se puso de pie. —Ahora vas a sentir lo que es que te dejen con la calentura. —dijo. Salió de la cocina, dejándome con los pantalones bajos. Sospechaba que pretendía que vaya a su cuarto a cogerla. No me gustaba la idea de caer ante sus manipulaciones, pero en ese momento de excitación, no podía pensar de manera razonable. Me subí el pantalón y fui hasta su cuarto. Estaba cerrado con llave. —¡Dejame en paz viejo degenerado! —gritó. Me fui al living, furioso. Puse un programa de televisión, pero no podía prestarle atención. Me fui a dormir, con el alma envenenada. Al otro día era el franco de Carmen. —¿Pasó algo entre Lelu y vos? —preguntó cuando terminamos de comer. Lelu había cenado antes y se encerró en su habitación. —¿Cómo? —pregunté, exaltado. —La vi muy seria, y no sólo conmigo, como es costumbre. —Ah, no, nada. No pasó nada —dije, ya que no se me ocurría otra cosa que contestar—. Después hablo con ella. —Agregué. —No te enojes pero hoy me duele la cabeza. —dijo Carmen, insinuando que esa noche no quería coger. No podía decirle nada, últimamente se había portado más que bien en la cama. Pusimos una película y ella se durmió a la media hora. La ausencia de sexo en ese día, y el recuerdo del franeleo con Lelu el día anterior, hicieron que me pusiera al ...
... palo. Llevé mi mano a la verga, dispuesto a autocomplacerme, cuando el celular vibró. Sabía que era ella, y sabía que era una trampa. Pero la intriga me pudo. No era un mensaje de texto. Era una foto. Lelu se la había sacado frente al espejo de su tocador. Llevaba un short rosa cuya tela se hundía en sus nalgas; un top blanco, y una vincha del mismo color que el short, la cual tenía una especie de moño en el centro, dándole un aspecto infantil que contrastaba morbosamente con la expresión provocadora que le hacía a la cámara. Si me hubiese agarrado en otro momento, tal vez lo hubiese soportado. Pero observar esa foto mientras con la otra mano sostenía mi verga dura, a punto de entregarme a las artes del onanismo, fue un golpe imposible de esquivar. Bajé de la cama, haciendo el menor ruido posible. Salí del cuarto, y mientras cerraba la puerta, me aseguré de que mi mujer seguía durmiendo. Fui al cuarto de Lelu. Si lo encontraba cerrado con llave de nuevo, ya me escucharía al día siguiente. Pero no lo estaba. —¿Te gustó la foto? La acabo de subir a Instagram y ya tiene ciento cincuenta likes. —Demasiado provocadora para compartirla con todo el mundo —respondí. Lelu se arrodilló en el borde de la cama. Tanteó mi miembro, el cual seguía igual de duro que hace unos minutos. —Si no ponemos límites nos vamos a arruinar la vida —dije. Pero Lelu no hizo el menor caso. Agarró el elástico del bóxer y tiró hacía abajo. —Si tu mamá se despierta y nota que ...