1. Descubrimientos


    Fecha: 24/04/2023, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    Esta historia comienza en unos años en la que la vida no era tan inmediata como lo es ahora, si bien Internet y todo lo que trajo consigo, la televisión por cable o la telefonía móvil empezaba a abrirse camino, la inmensa mayoría todavía se comunicaba por teléfono fijo, carta, veía 4 o 5 canales de televisión como mucho y la compra se seguía haciendo en la tienda y no a través de una pantalla de ordenador o móvil.
    
    Estamos en una ciudad mediana pero que no para de crecer, todavía hay mucha inmigración interior que han tenido que dejar su lugar de nacimiento y buena parte de su familia en busca de una vida mejor. La vida giraba entorno a sus barrios, barrios donde todavía se podía correr, jugar al balón o saltar a la comba en medio de la calle sin miedo a ser atropellado por un coche en el que como mucho una vecina te podía vocear por dar demasiados gritos mientras jugabas con tus amigos en la hora de la siesta. Barrios donde muchas familias llegaron y echaron raíces, fueron prosperando, relacionándose con otras gente de su mismo barrio o aledaños formando algo parecido a una gran familia donde todo el mundo se conocía aunque fuese de vista, dándole lo mas parecido a ese toque de calidez que solo un pueblo puede dar.
    
    Toda esto nos lleva a un bloque de viviendas normal, donde vive una familia normal compuesta por un padre: Juan, una persona trabajadora que siempre piensa en dar lo mejor para su familia, aunque ello signifique descuidar algunos aspectos mas importantes ...
    ... de la vida personal. Una madre, Julia, una mujer valiente y trabajadora, su máxima prioridad era que su familia estuviese siempre unida incluso en los malos momentos. Y sus dos hijos, Pablo y Silvia, con un año y medio de diferencia entre ellos. ambos dos están en esa edad en la que los descubrimientos y las hormonas pueden llegar a jugar malas pasadas. Donde cualquier observación, cuchicheo, o gesto puede ser tomado a bien o a mal.
    
    Como se mencionaba antes las cosas cotidianas de la vida se iban descubriendo poco a poco y de forma natural y también por accidente.
    
    Era una mañana de sábado como otra cualquiera
    
    ─¡Pablo! -Gritó Julia enfurecida─ ¡Te he dicho un millón de veces que recojas tu habitación! ¡Me tienes harta! ─Julia no era mala, al contrario era dulce y cariñosa, pero no soportaba el desorden, y mucho menos el tener que repetir las cosas, cuando se unían esos dos factores podía dar autentico miedo. Como a muchas madres de la época la técnica de la zapatilla voladora se le daba exageradamente bien, lo cual causaba bastante miedo en Pablo y por que sabia que después del zapatillazo el castigo podía ser ejemplar.
    
    ─¡Mierda, mierda, mierda! De decía Pablo a si mismo ─Esta vez parece cabreada de verdad, lo mejor sera desaparecer. ─ En un momento de lucidez pensó que lo mejor era esconderse hasta que se calmaran las aguas, pero… ¿donde? En su habitación desde luego que no, en la habitación de su hermana tampoco, sabia que mas pronto que tarde ella le delataría, ...
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