-
Descubrimientos
Fecha: 24/04/2023, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... descubierto su primera revista pornográfica. Empezó a ojear la revista en silencio pero con avidez, tembloroso por que algo le decía que eso no era lo mas adecuado para su edad, pero la tentación siempre es mas fuerte y quiso seguir con aquel nuevo mundo. La vista no le abarcaba todo lo que el quisiera. Una de las imágenes era una chica pelirroja devorando un enorme pene con gula, y en la pagina siguiente ya la tenia dentro de su pelirroja vagina. En ese momento Pablo descubrió que el tono del pelo de la cabeza no siempre es exactamente igual al de las zonas intimas, ahuecó su pijama y empezó a mirarse el pene y se empezó a preguntar de que tono lo tendría el cuando empezara a crecer. En la siguiente pagina había una chica rubia de buen cuerpo en diferentes fotografiás donde a falta de una, degustaba dos penes a la vez, y los recibíatambién por sus dos agujeros a la vez, para terminar en la tercera fotografiá con la descarga del liquido blanquecino en su cara sonriente. Eso a Pablo le produjo una sensación extraña, se sentía excitado aunque el todavía no lo supiese y se preguntaba por que su pene no se ponía así, pensó que quizás le pasaba algo y empezó a tocarlo y como por arte de magia aquello comenzó a cobrar vida, empezó a sentir calor en el cuerpo y un hormigueo en su pene, era agradable, así que siguió tocando. Pasó a la siguiente pagina y ahí no había ningún hombre, en cambio había dos mujeres, una de ellas de cierta edad que bien podría ser su madre, castaña con ...
... el pelo liso grandes pechos y una vagina bien poblada, la otra era una chica mas jovencita, rubia, pocos pechos y poco vello ahí abajo también, aunque con cara de no haber roto un plato en su vida y que extrañamente solo vestía una falda de colegiala, parecían maestra y alumna. En las fotos no perdían el tiempo, la primera comenzaba con un dulce beso, pero ya en las siguientes la boca de ambas se lanzaban a zonas mas intimas de cada una de ellas. Pablo nunca pensó que dos mujeres pudiesen hacer eso, en clase de naturales, nunca explicaron esa parte. Pablo boca abajo con los pantalones del pijama y el calzoncillo por los tobillos y con la revista en el suelo no dejaba de mirar lo que esa revista le ofrecía mientras se agarraba con fuerza su pequeño pene el cual, por cierto, ya no era tan pequeño. Se sentíaeufórico, acalorado y con una sensación en el pene increíblemente agradable. No quería que ese momento acabase. De repente la puerta de la habitación se abrió muy enérgicamente. ─Donde se habrá metido este niño, como lo coja─ Dijo en voz alta y para si misma Julia. Tras lo cual volvió a cerrar la puerta tras de si. Pablo se sobresaltó. La excitación desapareció y la euforia dió paso al miedo. Miedo a que su madre lo encontrara de esa guisa, entonces ya no habría explicación posible a eso. Se quedó muy quieto y callado, en ese momento podría haber pasado perfectamente por una piedra. Pudo ver como algo cayó al suelo, era la bata que usaba su madre para estar en casa. ...