-
Mi prima se viste de novia (Capítulo 4)
Fecha: 24/04/2023, Categorías: Incesto Autor: Usuario PsyExA, Fuente: CuentoRelatos
... liquidarlo. En este momento no podía existir otra cosa en mi mente más que volver a ver sonreír a Julia. En eso debía enfocarme. Absolutamente nada más. Cuando mi prima salió del baño recordé la tanga con leche que había puesto en su bolsa. No fue del todo mío el mérito de haberlo hecho: la recordé porque la tenía puesta. La reconocí de inmediato. “Mi prima tiene mi semen en la conchita”. El monstruo se cagaba de risa de mi ingenuidad. Había salido todavía secándose el pelo, con una musculosa blanca ajustada, esta vez no era larga. A simple vista se le veía la bombacha, también blanca, con mi leche secándose en la parte de la concha. -¿Venís a la cama conmigo? – me preguntó, cómo invitándome al infierno. Me puse de pie y la seguí hasta mi habitación. Me quité las zapatillas, el pantalón, la remera, las medias y estuve a punto de quitarme también el bóxer. Me acosté boca arriba, a su lado. Julia puso una vez más su cabeza en mi pecho y su mano en mi abdomen. Rodee su cuello con mi brazo y me dispuse a jugar con su pelo. Mis dedos lo sentían suave, todavía húmedo, mientras que disfrutaba del olor a shampoo que llegaba a mi olfato. -No puedo creer que Fabián se haya cogido a otra – me dijo. Intensifiqué a penas el masaje que le estaba dando a su cabeza como respuesta y ella me besó el pecho, como agradecimiento. -Le hizo el orto a una pendeja de mierda. – continuó. – Fui tan pelotuda cuando me lo quería hacer a mí y yo me negaba… -Nada de esto fue ...
... tu culpa, Ju. – la interrumpí de inmediato. Ella pareció calmarse con mi comentario, pero sólo por unos minutos. -Ni siquiera pensó en cuidarme usando forro. -El único forro es él. Quedate tranquila que no se la va a llevar de arriba. Volvió a calmarse. Yo entendía que todo esto le resultaba muy difícil. Necesitaba descargarse pero, sobre todas las cosas, necesitaba que alguien le dijese que todo iba a estar bien. -Le puso la pija en el culo a una pendeja cualquiera, sin forro– repitió haciendo fuerzas para no largarse nuevamente a llorar – Y yo se la chupé. – dijo un segundo después. Me tomé un momento para pensar que hacer, que decir, cómo ayudarla, hasta que detecté que mi mente se estaba yendo por las ramas pensando en otras cosas. -Ya sé. – Le respondí. Nos quedamos en silencio. Sólo nuestras respiraciones y mis dedos entrelazados en su pelo ponían movimiento a esa noche en mi cuarto. -Ya me estoy quedando dormida, Rodri. Se sentía en el ambiente una melancolía muy especial. Había tristeza, es cierto, pero también había una sensual complicidad dando vueltas. -Si querés tócame la cola… -añadió casi susurrando. No fui ni lento, ni perezoso. Quité la mano de su cabeza y la metí de lleno bajo su tanga, agarrándole una nalga. Julia me la sopapeó con cariño, como si estuviese haciendo algo indebido. -Por arriba de la bombacha, degenerado. Que somos primos. Seguí su orden, pero no le respondí. Al otro día era lunes y tenía que ir a ...