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Mi odiosa hermanastra (Parte 2)
Fecha: 25/04/2023, Categorías: Incesto Autor: Gabriel B, Fuente: CuentoRelatos
... y no son tan forras -contesté, haciéndome el boludo. En esa respuesta había mucha mentira. Era cierto que había muchas minas lindas, pero como Florencia, muy pocas. Y la mayoría de las que estaban tan buenas como ella eran famosas. Además sí que le tenía ganas. ¡Y cómo no iba a tenerlas! de hecho, era increíble que hasta hacía poco, había logrado mantenerla alejada de mis fantasías sexuales. No solo les mentí. Tampoco pensaba contarles que la había visto en tetas. Eso me lo guardaba para mí. Me preguntaba si ella se lo habría contado a alguna amiga, o también se lo quedaría para ella. En ese caso, teníamos un secreto que de alguna manera nos unía. Me fui cuando ya estaba oscureciendo. Cuando llegué a casa vi a mamá y a Florencia viendo algo en la tele. -En una hora está la comida. -dijo mamá. Fui a mi cuarto. Abrí el baúl de madera donde guardaba mis magas y comics. Entre el Primer y el segundo tomo de "Vagabond"; estaba la tanguita de Florencia. La agarré. Fui al baño, el cual compartía con mi hermanastra. Para mi sorpresa, colgada en la canilla de la ducha, encontré otra prenda íntima suya. Un culote negro. Pero este no me lo podía llevar, sino, me descubriría. Pero aun así lo agarré. Lo olí. Estaba húmedo por el agua de la ducha, pero también creí oler transpiración y algo más. Algo leve, pero al ser un olor desconocido, me llamó la atención. ¿Era fluido vaginal? al ser virgen no conocía ese olor, pero imaginé que se trataba de eso. Mi pija se puso ...
... dura, mientras sostenía las dos prendas íntimas de mi hermanastra. Dejé el culote donde estaba. Me senté en el inodoro, envolví mi verga con la tanguita robada, y me empecé a pajear. La leche salió abundante y empezó a resbalarse por el tronco, ensuciando la prenda que lo envolvía. Me di una ducha y lavé la tanguita. Luego me la llevé de nuevo a mi cuarto. .................................... A la noche llamaron a mi puerta. Como era su costumbre, Florencia no esperó a que yo la invite a pasar. - Escuchame, no quiero dormir abajo en el living, me da paja bajar por la escalera con todas mis cosas, y además papá se levanta muy temprano. Va a ser muy incómodo dormir ahí. -dijo la intrusa. -¿Esa es tu manera de pedirme que te deje dormir acá de nuevo? -pregunté. Me clavó sus grandes ojos marrones. -¿Me dejás dormir acá por esta noche? No dijo por favor; pero tampoco esperaba tanto de ella. -Bueno, pero no se te ocurra desubicarte como ayer -dije. -Con eso ya estamos a mano - señaló con su mirada la muñeca que le había lastimado, aunque ya no tenía marcas. Trajo su colchón y sus sábanas, y como el día anterior, se acomodó al lado de mi cama. No había tanto espacio en mi cuarto, sino, supongo que hubiese dormido lo más lejos posible de mí. Cuando terminó de estirar las sábanas se quitó el pantalón y la remera que llevaba. ¡Con qué facilidad se quitaba la ropa mi hermanita! Quedó con un conjuntito de ropa interior blanca. La tanga no era tan ...