1. Preñando a Dejanira


    Fecha: 25/04/2023, Categorías: Confesiones Autor: fedfed, Fuente: CuentoRelatos

    En los últimos días he ido a almorzar a un restaurante cerca a mi casa, y curiosamente me he encontrado en varias ocasiones con una mujer más madura que yo, puede tener unos 40 años. Desde el primer momento en que la vi, pude notar que me miraba con atención y cuándo pude captar su mirada capte lujuria y algo de picardía. Noté que era una mujer rubia, delgada, pero con contextura, de 1,70 de estatura, con cara agradable y bonita, de mentón largo y nariz fina y ojos grandes color café, tenía un perfil de una mujer que trabaja como ejecutiva en alguna empresa, de porte serio.
    
    Me interesó y empecé a reparar en su vestir, casi siempre llevaba un traje ejecutivo de chaquetilla y blusa, con pantalón de paño ceñido, pero también dejó ver sus piernas con faldas y medias veladas un par de veces. Me encantó en especial en dos ocasiones: la primera como acabo de mencionar, ocurrió cuando fue en falda, con medias blancas y que al reparar dejaban ver que eran ligueros, y o sorpresa desde la distancia haciéndose la inocente me exhibió su entrepierna con lo que lo descubrí y pude ver sus tanguitas brasileñas que dejaban ver la leve marca de su hermosa vulva, ya sabía que eso era un aviso para intentar acercarme.
    
    Aquel día no fue, lo que me dejó alerta para una ocasión más propicia, que llegó unos días después. La encontré en el restaurante y me hice más cerca, ese día llevaba un pantalón pegado blanco que dejaba ver toda la forma de su hermoso culo y marcaba su hermosa vulva. Justo ...
    ... cuando me iba a levantar, noté que ella se apresuró a hacerlo primero y me dejaba un pedazo de papel sobre la mesa al pasar de forma encubierta sin mirarme. Era su teléfono.
    
    Esperé un par de minutos y le hablé por mensaje, la saludé y ella me dijo que se llamaba Dejanira, que la perdonara por la forma en que me habló, pero que necesitaba hablar con más tranquilidad y no de forma tan pública, por lo que marcamos una cita de forma discreta en un café, ya que ella pidió hacerme una propuesta primero.
    
    Nos encontramos al día siguiente en un lugar discreto, pero público, y empezó contándome que hace tiempo había notado mi presencia, que le gustaba y que de alguna forma sabía quién era, que le atraía físicamente y que le daba pena, pero sentía muchas ganas de cogerme, que era casada, y le preocupaba dañar su estabilidad. Y que hacía pocos días había ocurrido algo, ya que su esposo y ella querían tener un hijo por inseminación usando a un donador de esperma, que de alguna manera ella podía hacer creer a su esposo que se había hecho así, pero que por razones de precio, se le ocurrió proponerme que en secreto fuera su donador real, mejor dicho quería una monta natural. Que no me proponía tener un vínculo emocional futuro, pero que me garantizaba un fin de semana de solo sexo del mejor al natural en una hermosa finca a las afueras. Que esperaba que la entendiera y que ojalá en algún momento hubiera querido preñarla, sin pelos en la legua me dijo que también mí mirada dejaba ver mi ...
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