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Me cogí a mi media hermana en pandemia
Fecha: 27/04/2023, Categorías: Incesto Autor: KeyargaSama, Fuente: CuentoRelatos
... volvería a ver. Así que acepté su propuesta y nos fuimos a un hotel jejeje. Yo estaba tan caliente que perdí completamente el pudor y le pedí a Mica un chingo de detalles sobre lo que había pasado después. Ella me contó a qué motel se la habían llevado y hasta cómo la habían puesto. Le pregunté si le gustaba mamarla y ella reconoció que sí, que le encantaba. Mica describía las escenas con tanto detalle y con palabras tan sucias, que pronto comencé a masturbarme por la excitación. Gael: Qué bueno que no estás aquí, de lo contrario no sé qué podría pasar. Hasta se me iba a olvidar que somos hermanos. Micaela: Jejeje, no mames, tan seriecito que te ves. Ya estás bien duro, ¿verdad? Gael: Más o menos. ¿Quieres ver? Micaela: A ver… Le mandé un video de dos minutos donde me estaba masturbando. Al final del mismo me venía a borbotones. Micaela: Qué fuerte… La neta sí te la andaba chupando… Qué bueno que no estamos tan cerca… A partir de ese día, Micaela y yo tomamos mucha confianza el uno con el otro. Ella me platicaba sus intimidades con su novio y con sus amigos. Por mi parte, yo no tenía nada que platicarle. Mis experiencias en lo sexual eran prácticamente nulas. Sin embargo, no quería quedarme atrás, de modo que busqué la manera de mantenerla entretenida. Comencé a contarle historias veraces, pero que no me habían sucedido a mí, sino a mis amigos, aunque poniéndome yo como protagonista. Eso me sirvió para mantener enganchada a mi hermana hasta las ...
... vacaciones de verano. Durante las vacaciones de verano de 2019, Micaela y yo nos encontramos en la casa de la abuela Damaris. La verdad es que yo estaba muy nervioso. Una cosa era platicar con ella por internet y otra muy diferente hacerlo de frente. Sin embargo, ella con su actitud jovial, pronto me hizo entrar en confianza. Una cosa llevó a la otra y en menos de una semana, ya estábamos hablando cara a cara de los típicos temas sexuales que estilábamos por internet. A veces nos encerrábamos en mi cuarto a ver porno, pero siempre teníamos el pendiente de que mi abuela nos podía descubrir, aunque eso no hacía sino aumentar todavía más nuestra adrenalina. En cierta ocasión estábamos viendo una película de terror en la sala. Mica se había acurrucado a mi lado porque según tenía miedo. Era casi la medianoche y había una tempestad. Nuestra abuela ya estaba dormida. De pronto se fue la luz por la tormenta. —Puta madre, justo lo que faltaba —exclamó Mica—. Tan buena que estaba la peli… —Hay muchas cosas que se pueden hacer en la oscuridad. —dije yo, y entonces ella me besó. Estuvimos fajándonos hasta que regresó la luz. Luego fingimos que nada había pasado y terminamos de ver la película. A partir de entonces, Mica y yo nos fajábamos cada vez que teníamos la oportunidad. En cierta ocasión me animé a pedirle las nalgas, pero ella me dijo con firmeza que eso jamás pasaría, y que me conformara con unos besos. Así pasamos las vacaciones de verano. Ella me usaba como un ...