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Mi primer novio
Fecha: 27/04/2023, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos
... en el sofá, poniendo una pierna sobre sus muslos y él se alargó del todo y me besaba suavemente al principio, metía adentro la lengua y yo la saboreaba como lo mejor del mundo. Dany estaba encima de mí. Nos separamos un momento para quitarnos las camisas y sentirnos uno al otro. ¡Qué cuerpo el de Dany!, me parecía un dios del Olimpo, era verdaderamente increíble. Su abdomen era un profundo six pack y tenía el cabello cortado al número 1, muy corto. Se le veía también una línea de vello desde el ombligo hasta esconderse en sus pantalones. No me puedo quejar de mi cuerpo, que también voy al gym, pero no sé por qué no me hace eso, aunque igual lo tengo duro como el de Dany. Debe ser cosa de la naturaleza, pero como soy más alto que él, Dany me dice que yo no me esfuerzo lo suficiente, lo dejo ahí, porque mi culo, gracias a las sentadillas y mis carreras, está mejor que el suyo, más redondeado y pronunciado y me ponga el pantalón que sea, deportivo, jeans, de tela, mi culo redondea igual. Sin camisa volvimos a besarnos apasionadamente con mucha saliva de tanto beso y lengua. Fue en ese momento que aprecié cómo se le ponía duro el pene de Dany a la vez que el mío, que él igual debía notar. ¡Increíble sensación! Poco a poco se iba desabotonando los pantalones. Para acomodarse mejor se retira y pude ver el enorme bulto que tomaba por la bragueta de sus pantalones. Todo estaba encerrado en un bóxer negro. Me puse a pensar qué podría hacer o qué pasaría, y de pronto vi ...
... que la cabeza de su polla sobresalía por la tirilla del bóxer. A continuación me desabrochó mis pantalones y me los arrancó. No pude más y me incorporé un poco para tirarlo de espaldas sobre el sofá y le arranqué igualmente los pantalones. Besé su cuerpo desde los tobillos hasta su paquete por encina del bóxer. Estaba yo que me salía de mí mismo y sabía lo que quería y lo tenía a flor de boca. Me lancé a su ropa interior y, tirando de su bóxer a las rodillas, me puse a lamer su polla. luego para poder meter en mi boca sus huevos tiré su ropa interior al suelo y le quité los zapatos. Ahí me lancé a la cabeza ya amoratada y me hice mi merienda. Le lamía su polla desde la cabeza a sus huevos y penetraba mi cara por debajo a su perineo, obligándole a levantar su culo. ¡Qué polla! Mi polla es 27,9 cm. y la suya estaba muy bien con 24,4 cm., pero era, en ese tiempo, ahora no lo sé, más gruesa que la mía. Me puse loco lamiendo el eje hacia arriba y hacia abajo. Dany igualmente se volvía loco, paríamos estar en celo, o mejor lo estábamos. No tardo, sin previo aviso, para meter su olla en mi garganta. Así no podía respirar y chupaba intentando sacarla de mi garganta, pero escuché su voz, gritando muy fuerte: — Chúpatela, pequeña zorra. Es claro que le estaba complaciendo, pude liberar de ven en cuando mi garganta para respirar y las polla entraba ya fácilmente por mi garganta. Gemía insistente, hablaba emocionado y me emocionaba a mí mismo. Me decía de todo, perra, zorra, ...