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Mario (20 de 22): Niños sin madre
Fecha: 01/05/2023, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos
Me esperaba con una enorme sonrisa en su cara y al entrar me cogió en los brazos, sin besarme, y me llevó al salón, me soltó y se quedó plantado mirándome. -¿Ni siquiera me saludas con una beso? -me cogió las manos y primero una, después la otra las llevo a sus labios. -Te besaría hasta gastarte la piel pero ahora quiero mirarte. Peru, durante este tiempo, había cambiado para bien, ahora se arreglaba la barba y se cortaba el pelo, había dejado las antiguas greñas y la barba demasiado larga olvidadas, también vestía mejores ropas. A mi vez también experimenté un importante cambio, me había cortado la larga cabellera y ahora lucía un moderno corte, el pelo me llegaba al cuello y me hacía parecer más delgado. Cuando me presente con el nuevo look a Guillermo le pareció bien, para ello me cogió del cabello y comprobó si podía sujetarme por él. Por lo demás, en el aspecto físico continuábamos lo mismo, quizá más maduros, Peru tenía veinticinco y yo veintitrés, aún éramos muy jóvenes. Me abrazó largamente, recordaba otros momentos con él, y no podía evitar temblar al sentirme querido y deseado. -¿Quieres tomar algo? -había roto el abrazo y me soltó las manos que aún seguía sujetando en mi espalda. -Solo un vaso de agua. -mientras volvía de la cocina miré a mi alrededor, tenía la sala ordenada y había cambiado aquel incómodo sofá circular por otro más cómodo y clásico, me quité los zapatos y me senté mirando hacia la ventana. Peru se sentó a mi lado, ...
... también había traído un vaso de agua para él. El deseo me empujaba a tocarlo, cuando dejó el vaso sobre la mesa no perdí el tiempo, aproveché el momento y corrí el cuerpo hasta quedar en contacto con él. Se quedó en esa posición observándome, sin moverse, podía notar la dureza de su muslo tocando el mío, miré su paquete ligeramente abultado y la tentación se me hizo insoportable. Peru debía esperar alguna señal de mi parte y finalmente me decidí y coloqué la mano sobre su bulto. -Deseaba que habláramos pero creo que antes necesito otra cosa. -me sujetó la mano y la apretó contra su bulto. -Tenemos tiempo de sobra para hablar y es mejor que lo hagamos cuando estemos relajados y tranquilos. -sin dejar de mirarme a los ojos se puso de pié y se bajó los pantalones, no llevaba interiores y el largo instrumento apareció impetuoso, se inclinó para sacarlos de los pies y metí la mano entre las piernas para tocarle. Tenía en mi mano esa inmensa y larga barra de músculo sin endurecer aún, pero que crecía más y más al sentir mi mano acariciarlo. Sentía una gran ternura al notarle palpitar en mis manos. Me gustaba notarle como aumentaba el tamaño y la suave piel que lo cubría. Peru se sentó a mi lado mientras se quitaba la camisa y empezó a tocarme lentamente retirándome mi ropa. Me puso de pié y él sentado me quitó el pantalón ceñido que llevaba y me sujetó de las nalgas. -Marito mío, culito delicioso. -tocaba y apretaba mis glúteos para empezar a explorar mi cuerpo ...